La maternidad no es para adolescentes

 Mientras la fecundidad de las cubanas en general se mantiene cuesta abajo, las adolescentes en la Isla se embarazan cada vez más. En lo que va de año en Bahía Honda han nacido 63 bebés de madres que no alcanzan los 20 años.

Alguien pudiera decir que no es mucho, pero los números indican que el asunto va en una curva de nuevo ascendente.

En Cuba, las relaciones sexuales, al igual que en el resto del mundo, están comenzando cada vez más temprano, y tienen lugar entre los 13 y 15 años, como tendencia. Y el apuro no viene acompañado de responsabilidad, porque casi la tercera parte de las muchachas y muchachos en esas edades ni se acuerdan de echar mano a algún tipo de protección para ese primer encuentro.

Por esta razón las  actividades educativas, charlas, consultas de sexualidad intencionadas hacia este grupo de edades, las escuelas de padres, con intervenciones directas de estudiantes con la participación de especialistas del PAMI y de la  dirección municipal de promoción de salud deben continuar como una prioridad en el territorio.

Vale, pues, repetir  una y otra vez el tema; llamar a que la familia haga suyas las preocupaciones, curiosidades y expectativas del hijo adolescente.
Comunicar, conversar, y eso es bien diferente al simple intercambio de informaciones o indicaciones sobre la vida doméstica o escolar.

La maternidad es una gran responsabilidad para las personas adultas, por eso, pese a contar con el apoyo de sus familiares, se aconseja a las adolescentes que no dejen sus estudios y se protejan en sus relaciones sexuales, porque un niño es un gran encargo para lo cual aun no están preparadas para asumir,  deben pensarlo mejor, hay que priorizar el futuro, y después habrá tiempo para todo lo demás.