
Cada año la dirección del país invierte cuantiosos recursos en el control y prevención de enfermedades provocadas por la infestación del mosquito Aedes Aeyiptis.
El programa antivectorial, por ejemplo llega a todas las comunidades y su entorno, liderado por el departamento de higiene y epidemiología, campañistas, operarios además del médico y la enfermera de la familia y sin dejar de mencionar las diferentes entidades y organismos que forman parte también de esta campaña como: las unidades empresariales de base acueducto y comunales.
12 consejos populares enmarcan las áreas de salud Camilo Cienfuegos y Santa Cruz de los Pinos del municipio San Cristóbal donde este personal dirige su accionar a las zonas de alto índice de infestación, radio batidas, tratamiento auto focal y adulticida, pesquisas activas de síndrome febril y audiencias sanitarias, conforman el paquete de medidas a desarrollar en cada foco detectado.
Sin embargo la poca percepción de riesgo por parte de la población y las indisciplinas sociales en cuanto a la proliferación de micro vertederos en lugares no habilitados para ello propician la propagación del peligroso vector.
Es válido señalar que el más débil y principal eslabón de esta cadena lo constituyen las personas, esas que un momento dado no perciben las nefastas consecuencias que trae para su salud el padecimiento del zika o dengue hemorrágico.
Por ello una adecuada higiene ambiental y comunal, unida a la toma de conciencia y educación de los pobladores de cada región, contribuye a combatir la presencia de este peligroso vector en las comunidades y su entorno.