Evitar los incendios forestales; tarea que compete a todos

Para nadie es un secreto que los incendios forestales propician cambios globales que afectan a la biósfera y que por muchos especialistas son considerados como la tercera causa en la pérdida y degradación de grandes extensiones de terrenos forestales.
Estos sin lugar a dudas causas efectos negativos en el ámbito económico, ecológico, político, social, operativo y legal.
En Cuba, por ejemplo, los incendios forestales contribuyen además a agravar los principales problemas ambientales del país, definidos en la Estrategia Ambiental Nacional como son: la degradación y contaminación de los suelos, afectaciones a la cobertura forestal, pérdida de la diversidad biológica y el deterioro de los ecosistemas.
Por ello es importante adoptar medidas preventivas para impedir que se ponga en riesgo el patrimonio forestal, pues para nadie es secreto que muchos de estos incendios son provocados por negligencias como tirar una colilla de cigarro encendidas, la circulación de vehículos sin matachispas, restos de fogatas a medio apagar… hasta lo más simple en apariencia puede desencadenar un incendio forestal y en el caso de la quema de pastos, por ejemplo, existen medidas de seguridad que no pueden ignorarse.
Hacer trochas, el desorillo y todo lo que sea necesario en cada lugar para proteger las áreas, tanto las destinadas a forraje como las forestales, las cuales les aportan al territorio importantes dividendos, pudieran ser punto de partida.
Sin embargo estas acciones deben ir acompañadas de la voluntad del hombre de modo que sean concretas y eficaces y que conduzcan a un manejo sostenible de los recursos forestales, de gran importancia estratégica para la protección del medio ambiente, el desarrollo socio-económico y la elevación de la calidad de vida del pueblo.



