Una buena comunicación, vale la pena

¿Cuántas veces comunicamos algo y los demás lo interpretan de forma muy diferente a lo que esperábamos? ¿Cuántos conflictos personales se generan a partir de un malentendido? Vivimos en sociedad y dependemos los unos de los otros en infinidad de aspectos, por eso, es fundamental tener la capacidad de expresarnos y aprender a comunicarnos de forma eficiente con los demás.

Antes de nacer, ya nos comunicábamos con nuestros padres al escuchar sus voces, sus movimientos y responder a ellos con movimientos dentro del vientre de nuestra madre; una vez que nacimos, nos comunicamos con nuestros balbuceos y primeras palabras, con el llanto o con una sonrisa. Desde los primeros años de vida comenzamos a tener vivencias que resultan importantes, uno de los primeros referentes para aprender a comunicarnos bien o mal nos llega a través de nuestros padres.

La comunicación nos sirve para expresar lo que sentimos, lo que necesitamos y lo que pensamos de los demás, para entender el mundo que nos rodea, para escuchar y ser escuchados; también para conocer a otras personas.

Para mejorar nuestra forma de relacionarnos y de comunicarnos, es necesario conocernos bien: saber el valor que nos damos a nosotros mismos, ¿qué tanto nos queremos?, el respeto con el que tratamos a nuestra persona, así como preocuparnos por conocer y entender lo que piensan y quieren los demás.

A pesar del papel tan importante que tiene la comunicación en nuestra vida, no siempre se da de manera fácil. Comunicarnos efectivamente es un arte y bien vale la pena que nos esforcemos en hacerlo cada vez mejor. Eso asegurará un gran éxito en nuestras relaciones y que los malentendidos y conflictos se mantengan siempre alejados.