Son más que cifras

Según la Organización Mundial de la Salud el tabaquismo es la primera causa de enfermedad, invalidez y muerte prematura del mundo. Muchas personas que fuman cuando escuchan estos datos se muestran indiferentes, creen que son solo eso, simples estadísticas, pero la realidad es bien distinta.
En Europa, por ejemplo, el tabaquismo provoca cada año más 1,2 millones de muertes. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer. En España mueren más de 50 mil personas cada año debido al consumo de tabaco.
Se que las cifras nos abruman, y a veces pensamos que son solo eso, cifras, pero con respecto al tabaquismo, son necesarias e imprescindibles, ¿sabía usted que el tabaco es el único producto de consumo masivo, legalmente vendido, que mata a la mitad de sus consumidores crónicos?
NO, pues así es, el 50 por ciento de esas muertes ocurren entre los 30 y 69 años. Se estima que los fumadores de mediana edad ya fallecidos por causa de este mal, perdieron más de 20 años de vida.
Triste verdad, pero más triste es ver como miles de personas conocen que consumir tabaco les puede causar la muerte y sin embargo continúan fumando. ¿Es usted una de ellas? Si lo es, lo invito a reflexionar sobre el tema y opte por la vida, todavía está a tiempo.
Recuerde que cuando un fumador deja de hacerlo, muchos de estos riesgos disminuyen. Es por eso que en nuestro país las autoridades sanitarias y los medios de comunicación realizan una amplia labor de divulgación y orientación sobre el hábito de fumar.
En Cuba el tabaquismo se encuentra entre las 10 principales causas de muerte no queda fuera de las estadísticas, tanto es así que aquí el tabaquismo.
Ocupamos el tercer lugar en América en el consumo, con una prevalecía de casi un 32 por ciento. Y lo más preocupante es que ocupamos también el tercer lugar en adolescentes fumadores pasivos en el hogar con el 59 coma seis por ciento.
¿Será que los fumadores desconocen que el humo del tabaco en el ambiente afecta a los que fuman y a los que se encuentren a su alrededor aunque estos no fumen? Pues así es, estos son los llamados fumadores pasivos, los que reciben el humo de segunda mano. Ellos no fuman, pero están en contacto constante con los fumadores e inhalan el humo del cigarro; y también pueden contraer problemas en las vías respiratorias.
En los hogares donde los adultos son fumadores los hijos y las demás personas que conviven con ellos se convierten en fumadores pasivos. Si es usted un fumador activo reflexione, analice el daño que ocasiona a su salud y a la de sus familiares.
¿ Acaso desea usted ser el causante de enfermedades en sus hijos, seguro que NO, entonces que espera, deseche ese cigarrillo, comience desde hoy a cuidar su salud y todos se lo agradecerán. Recuerde que NO FUMAR es la única opción, si queremos vivir más y de manera saludable.



