Corrupción e ilegalidades

Como es sabido Cuba atraviesa una tensa situación económica provocada por el recrudecimiento del bloqueo impuesto a la Mayor de las Antillas por el Gobierno de los Estados Unidos, lo cual trae aparejado que la adquisición de alimentos y otros insumos sea encarezca cada vez más.

Es por ello que el estado cubano decretó el seguimiento continuo a un grupo de tipicidades delictivas que impactan de manera negativa sobre la economía, entre ellas el robo de combustibles y de materiales de la construcción unido a la corrupción administrativa y la evasión fiscal.

En los recorridos que el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez realiza por las provincias del país llama la atención en numerosas ocasiones sobre los temas anteriores y Artemisa no escapa a ello, pues se conoce del defalco de combustible que persiste en varios de los once municipios.

Pero, ¿dónde comienza el problema? De manera evidente, todo inicia desde la máxima dirección de la empresa u organismo estatal, pues el director es el responsable de velar por que el combustible se le dé el uso para el cual le fue enviado, todo mediante un sistema de control que se debe implementar como parte de las acciones de vigilancia interna establecidas.

Por otro lado, la alta dirección del país se empeña en resolver los problemas existentes en cuanto a vivienda, sobre todo los que persisten ocasionados por eventos meteorológicos del pasado. Por ello, el hurto de materiales de la construcción es otra de las tipicidades delictivas que serán penalizadas con rigurosidad una vez detectadas, puesto que además entra el sensible programa de la entrega de subsidios, lo cual ayuda de manera considerable a las familias con bajos ingresos salariales.

Las personas que incurran en los anterior serán sancionadas por el  incumplimiento del Deber de Preservar Bienes en Entidades Económicas, receptación y apropiación indebida de tres meses a un año de privación de libertad, si la cuantía es menor a 10 mil pesos cubanos. Para aquellos delitos de mayor gravedad la pena se incrementa de 8 a 20 años, según indican magistrados de los tribunales provinciales.

Queda al pueblo de Cuba preservar lo que nuestra Revolución puso al alcance de todos, denunciar toda conducta negligente que dañe la imagen y los bienes del estado social.