
Desde que Ana Betancourt alzara su voz en la asamblea de Guáimaro para exigir el derecho de la mujer a participar en la defensa de la patria, muchas fueron las cubanas involucradas en la acción, los ideales y convicción de Mariana Grajales, Magdalena Peñarredonda, Celia Sánchez, Aidé Santamaría, Melva Hernández y la inolvidable Vilma, constituyeron premisas fundamentales para lograr la emancipación de la mujer en todos los ámbitos y niveles de la sociedad.
Revolucionaria, cederista, federada, combatiente, colaboradora en todos los frentes, deportista, campesina, constructora y enfermera, se debate en la vorágine del trabajo, la pareja y la familia, mientras que otras asumen el rol de jefas del hogar o madres independientes.
Quienes agradecen los derechos y beneficios de una revolución que triunfo el 1ro de Enero 1959 en la mayor de las Antillas, pues con el capitalismo conocieron la explotación, dependencia, saqueo, represión, trata inhumana y otros tantos horrores del dominio imperialista.
Por ello en este aniversario 59 de la Federación De Mujeres Cubanas (FMC), ratifican una vez más, que nunca volverán al pasado que seguirán fieles a nuestra historia con la fuerza y el ímpetu de Vilma Espín faro y guía de una organización femenina que nutrió de amor, respeto y fervor revolucionario.
La mujer cubana es patria, humanidad, desinterés, altruismo, como expresara nuestro Líder Histórico Fidel Castro Ruz en su concepto Revolución, quienes fueron, son y serán una fuerza decisiva en la defensa de la patria, demostrando una vez más la capacidad indoblegable de resistir y vencer.