
Ante el llamado de la máxima dirección del país para enfrentar la actual situación que vivimos hoy los cubanos, la Administración Provincial de Artemisa reaccionó de forma rápida.
El sentido de compromiso de los directivos a los distintos niveles se evidenció. Las palabras del Presidente en la Mesa Redonda Informativa encontraron tierra fértil en el territorio y los que fueron elegidos por el pueblo se pusieron manos a la obra.
La necesidad de extremar medidas de ahorro dio cuentas de nuestras reservas en materia de eficiencia. Yo veo con muy buenos ojos que la primera orden fuera mantener el control de la regulación en los precios del transporte, productos agropecuarios, cárnicos y líquidos. Esa se imponía para proteger a los ciudadanos de una inflación, como resultado de la especulación y aunque persisten quienes intentan sacar ventajas, los órganos de control no están dormidos y actúan con rapidez.
Una medida necesaria fue la reorganización del poco transporte del que se puede disponer y la habilitación de puntos de embarques para colocar a los choferes y trabajadores de las bases en función de viabilizar el movimiento de la población. Ahora detenerse y recoger pasajeros no es una opción para los estatales sino una obligatoriedad, así que no se deja esta opción al sentido común como debiera sino que se intenciona desde la regulación oficial.
Otra disposición que me parece acertada es activar las licencias a los carretoneros, a quienes se les había privado de esta posibilidad por el destino que algunos daban el desecho.
Las flexibilidades en los horarios, el trabajo desde la casa donde es posible y la reorganización para optimizar el traslado de estudiantes y profesores en todos los niveles educativos, aprovechando las posibilidades que genera la práctica laboral, son otras ideas geniales adoptadas en Artemisa.
En medio de la situación el respaldo popular y una actitud consecuente con la realidad. Esa actitud está en Artemisa, donde se orientó garantizar la realización de las ferias agropecuarias porque la alimentación del pueblo es prioridad. Se indicó abrir las procesadoras y buscar iniciativas locales que ayuden a la familia cubana. Crear puntos para la venta de productos elaborados y semielaborados.
El presidente lo dijo muy claro. Con iniciativas y sin improvisaciones. Cada cual en su radio de acción tiene la responsabilidad de buscar cómo hacer rendir los recursos porque la tarea es de todos.
Aún en las condiciones actuales se mantiene la serie nacional de baseball, las acciones constructivas en terminación del plan de la vivienda, las actividades culturales y la vida del país porque ni Donald Trump ni nadie puede apagar el espíritu de los cubanos.
Los directivos del Consejo de la Administración Provincial dirigen, organizan y hacen funcionar la provincia por mandato y en representación del pueblo. Es el pueblo quien debe apoyar, trabajar, ayudar, supervisar y encaminar cada una de estas medidas con disciplina y sentido de la responsabilidad.
Esta situación pasará y espero que de ella salgamos más fortalecidos, más solidarios preparados para el futuro y hablemos del tema, como una victoria más. Una muestra más del material con el que estamos hechos los hijos de esta isla.