Digamos no a la violencia verbal en la familia.

Mucho se habla sobre la violencia física, sin embargo, existe otra forma de agresión, que, aunque es mucho más sutil porque no deja marcas visibles, si deja huellas en el corazón y en muchas ocasiones para toda la vida.

Me refiero a la violencia o maltrato verbal, este caracterizado por acusaciones, insultos, amenazas, juicios, críticas degradantes, o gritos, hacen que la imagen de uno mismo se deteriore completamente.

En una casa en la que uno de los miembros de la pareja humilla al otro y/o ,ya sean hijos u otro familiar , es un ambiente en el que se construyen imágenes distorsionadas y que deja huellas en la Psiquis de los adultos y, fundamentalmente, de los niños.

Este tipo de actitudes sobre todo a los más pequeños ,les deja sin capacidad de reaccionar, les limita sus habilidades sociales y les resta confianza en sí mismos. Así, que es probable que el niño comience a cambiar su conducta y no precisamente para bien.

Si estás en este caso o si tu pareja se proyecta de esta manera hacia tus hijos, debes detenerte o detenerlo inmediatamente y ser consciente de que se trata de un tipo de maltrato ante el cual debes tomar medidas para poner fin a esta situación.

En resumen, la violencia verbal también es una forma de maltrato y abuso, y no debe ser tolerada bajo ningún concepto.

La violencia y el maltrato son lo opuesto al amor, de modo que, si te encuentras una situación así, debes tomar medidas al respecto y cuanto antes.