No existe barrera alguna

La Sociedad Cubana vela siempre por la igualdad de derechos, sin enmarcar raza, etnia, religión o preferencia sexual. Sin embargo existen personas que rechazan o marcan una barrera hacia alguna de estas características y también hacia pacientes con VIH-SIDA. Crean estereotipos y prejuicios sobre la enfermedad, sin pensar en los resultados negativos y la influencia que tiene en estas personas.
La autoestima es imprescindible en la vida y el comportamiento de los seres humanos. Son formaciones motivacionales particulares y que por ende su papel principal en la regulación consiste en brindar un sentido a las acciones del hombre, inducirlas y orientarlas.
La persona con SIDA puede pensar que su vida ya no tiene sentido y sentirse inferior para su familia o pareja; y por ello incrementa sus sentimientos relacionados con el duelo. La persona afectada puede sentir ansiedad, depresión, agresión, y rehuir a todo contacto humano, así como no querer escuchar razones por miedo a la muerte.
En estas condiciones la familia, el barrio, la sociedad en su conjunto incidirá positivamente en la vida de los individuos para que repercuta en su actuar y transformarla con mayor calidad. El temor de contagiar a su pareja o a su entorno más cercano es más visible; le invaden sentimientos de abandono y rechazo; y en cierta forma puede dañar su autoestima y evitar establecer nuevas amistades o relaciones, aislándolo por completo.
En tal sentido, alejan valores que creen no son necesarios para su vida, como tampoco, es necesario portar valores, siendo esto una visión muy negativa respecto al tema.
El VIH-SIDA no puede constituir una barrera en la vida de estos pacientes, pues todos los seres humanos somos portadores de valores sin enmarcar particularidades, porque son los valores los que nos identifican como personas.
Es por eso que no debemos excluir las personas contagiadas y brindarles todo el apoyo, ayuda que necesiten, animarlos y motivarlos a vivir, ofrecerles energía, fuerzas, y dedicarles tiempo para que se sientan siempre en compañía.



