Amor y respeto por los que peinan canas

Es una ingratitud del alma humana menospreciar a una persona que llega a la tercera edad. Hoy en día en nuestra nación hacen énfasis en mostrar amor y respeto a aquellos que peinan canas.

Por lo general, cuando los seres humanos llegan a una edad avanzada lo que más necesitan es la compresión de los seres queridos. Sin embargo, vivimos en un mundo tan ajetreado que en ocasiones olvidamos dedicar tiempo a aquellos que invirtieron sus mejores años en atendernos.

Sostener una conversación con nuestros padres ancianos o con nuestros abuelos, sacarlos a pasear, reír con ellos, escucharlos, cuidarlos y asistirlos si por la edad tienen una incapacidad determinada, es lo menos que podemos hacer para mostrarles amor.

Nunca debemos avergonzarnos de ellos. Quizás sus habilidades no sean las de veinte años atrás cuando nos parecían héroes al resolver un problema de matemáticas o cuando hacían un dulce que sorprendía a nuestros amigos. Puede que ahora se equivoquen con una operación sencilla u olviden echarle azúcar al café. Pero recuerden ellos hacen lo mejor que pueden por hacernos felices.

Tal vez la edad los hace un tanto quisquillosos, pero un día fueron los que secaron nuestras lágrimas.

Amigo o amiga que me escuchas si convives con un anciano no lo veas como estorbo. Muéstrale tu amor con un beso, una sonrisa o un abrazo, así lo pondrás feliz y tu día habrá valido la pena.