
A raíz del comentario “A la caza del B-90”, publicado el pasado 23 de septiembre, estuvimos insistiendo desde entonces con la Administración Municipal y el complejo territorial CIMEX en San Antonio de los Baños, una posible solución ante la falta de la demandada gasolina en el municipio de Güira de Melena.
Una realidad que al decir del especialista comercial Lázaro Yosvel Domínguez Piedra de la dirección de combustible en la mencionada corporación, se podía haber cambiado hace tiempo, y se ha dilatado por el hecho , y no simple, del déficit de tanques soterrados en la costera localidad, motivo por el cual nunca se ha servido a este territorio el inflamable de un octanaje superior a la Regular.
En la persecución de la B-90, también conversamos con Ana Isabel Pino Ramírez, Jefa de la Administración Municipal. Conocimos la buena nueva sobre la decisión tomada hace unos días de liberar un combustible de la reserva en uno de los tanques del Servicentro El Castillito, facilitando así, antes de concluir el año, se oferte por asignación y de manera liberada la reclamada gasolina.
Esa que hoy sigue costando caro a los numerosos transportes pertenecientes a la Administración Municipal, el Comité del Partido, la Asamblea del Poder Popular, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Empresa Agropecuaria y otros de diferentes organismos e instituciones locales, los cuales a diario se ven obligados a trasladarse fuera de nuestros predios a adquirir el combustible.
Sepa usted que hasta ocho kilómetros al municipio de Alquízar y doce a San Antonio de los Baños, han tenido que recorrer nuestros choferes, y en ocasiones hasta la cabecera provincial, la ciudad capital o la provincia de Mayabeque, provocando costosos gastos que siempre lo paga el estado, y no Liborio como dicen por ahí.
A buena hora una solución se vislumbra. Los que por estos días hemos pasado por la céntrica calle Real de Güira de Melena, hemos apreciado los buenos cambios constructivos, la nueva imagen y mejoras en el servicio del Servicentro El Castillito. Confiemos que lleguen a feliz término y el alivio ante al dolor de cabeza que provoca la persecución de la B-90.