Ahorrar significa no malgastar
¿Puedo hacerle una pregunta? ¿Cuida usted el medio ambiente? Las prisas de la vida, con la carga correspondiente de trabajo y las responsabilidades del hogar, dificultan reparar en aspectos a veces de suma im-portancia, como el cuidado del entorno o el ahorro de energía eléctrica, ambos vinculados entre sí.
Al generar esta energía se queman combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas natural, lo cual produce la emisión de gases contaminantes hacia la atmósfera y, a su vez, acarrea el efecto invernadero, una de las causas del calentamiento global, cuyos efectos ya son comprobables en nuestra cotidianidad.
Si usted apaga una luz innecesaria, en su hogar o centro de trabajo, contribuye a salvar al planeta y protege la economía familiar. Hacer un uso racional y eficiente de la energía no es una tarea complicada; por el contrario, aplicando ciertas medidas no sacrificará nada. Veamos.
Use bombillas de bajo consumo; apague la luz cuando salga de una habitación; si utiliza el aire acondicionado, gradúe el termostato a una temperatura soportable; y emplee la luz natural, abra cortinas y ventanas.
También contribuye descongelar el refrigerador, pues la escarcha puede ocasionar un 20 por ciento extra de consumo eléctrico; apague el ordenador si no lo utiliza, y desconecte todos los equipos eléctricos que no esté empleando.
Ya ve, ahorrar energía no es sinónimo de renunciar a los beneficios de las tecnologías modernas: no deje de ver la televisión, escuche música, planche la ropa o beba agua fría. Ahorrar solo significa utilizar lo necesario, sin malgastar.



