El lenguaje: termómetro de la sociedad
El español es un idioma rico, lleno de matices y capacidad de expresión y que se habla en varios países, incluido el nuestro, y no pocos lo maltratan sin darle el valor que realmente tiene.
Debemos cuidar del idioma, porque las expresiones chabacanas y la violencia verbal atentan contra nuestra identidad, porque la lengua no solo es un medio de comunicación, también es un hecho social que implica cultura y conducta.
Desafortunadamente se han difundido las expresiones chabanacas, que casi siempre acompañan a los malos hábitos de conducta social, y estamos llamados todos a contrarrestarlos: la familia, la comunidad, la escuela y los medios de comunicación.
Sabemos que la lengua española en su modalidad cubana, es un importante elemento de nuestra idiosincrasia y soporte idiomático de nuestra cultura. Una lengua común es la que nos une como nación.
Según los especialistas no hay un buen español, como ninguna variedad: cubana, mexicana, venezolana, ninguna es mejor que otra. En toda sociedad, lamentablemente, hay individuos cuyo nivel cultural no les permite percibir, tener noción y conciencia de la importancia que tiene hablar correctamente. Si por los motivos que fueren, la familia, la escuela y la sociedad no obligan a la preservación y transmisión de generación en generación de los correctos patrones o modelos lingüístico-culturales, esto se refleja en el empobrecimiento y vulgarización del lenguaje.
El lenguaje es parte de la cultura, de la vida cotidiana de las personas. Si algún fenómeno está afectando a la sociedad, este se manifiesta también mediante el comportamiento verbal.
Lamentablemente, hoy se ha generalizado la grosería, el maltrato y el lenguaje es el mejor termómetro del medio en que se vive, y es preocupante que el nivel del mercurio continúe ascendiendo.



