Varios municipios de Artemisa cuentan con una tienda que pertenece a la UEB Comercializadora, de la Empresa Provincial de Operaciones Logísticas Artemisa (EPOLA). Son locales pequeños. Sin embargo, ofertan una extensa gama de productos de alta demanda a precios asequibles como piezas para autos, artículos de aseo, ropa…
La EPOLA es un proyecto que inició en 2014 como parte del experimento que materializan Artemisa y Mayabeque con el fin de integrar en una empresa los aseguramientos logísticos de las entidades subordinadas ala Administración Provincial y sectores priorizados como educación, salud pública y deportes.
Artemisa nació en 2011 con las estructuras para este aseguramiento dispersas. Según Francisco Rodríguez, director de la Empresa, se mantenía la EPAS (Empresa Provincial de Aseguramiento a la Educación), mientras lo relativo a salud era asumido por entidades nacionales que atendían a la provincia y no radicaban aquí.
La Empresa surgió como una necesidad del propio experimento, por lo tanto, es una entidad en constante transformación, destacó Rodríguez, quien conversó con el artemiseño sobre la concepción y evolución de la EPOLA.
¿Cómo lograron agrupar todos los aseguramientos?
“En la educación no fue muy difícil porque la base para su creación fue la antigua EPAS que yo dirigía. Los suministradores de aquella empresa pasaron a ser los nuestros y los mecanismos, tanto de demanda como de conciliación de los recursos pasaron a ser funciones de la EPOLA”.
“A partir de los encuentros con el Ministerio y la dirección de salud de la provincia conformamos la estructura de suministros y demandas. Hoy la EPOLA suministra recursos no médicos que aseguran el funcionamiento del sistema del sector.
“Entre estos se encuentran el avituallamiento, el modelaje, productos químicos de la campaña antivectorial, recursos relacionados con las inversiones, mantenimientos y terminación, medios de clima, cómputo y mobiliario no médico.
“A diferencia de la salud, a los sectores de educación y deportes le suministramos todos los recursos. Con relación al deporte incluye también los implementos, los gimnasios biosaludables y los uniformes, fundamentalmente los de los equipos nacionales.
La EPOLA comenzó con la UEB, la Conrado Benítez, la cual almacena los recursos destinados a los sectores priorizados, y hoy cuenta con cuatro. ¿Cuáles son sus funciones?
“La UEB de Productos Frescos y Congelados, ubicada en Guanajay, se dedica a la comercialización de pollo, carne de res, salchichas, picadillo y pescado, fundamentalmente, de hospitales, casas de abuelos, hogares maternos, seminternados, casas de niños sin amparo filial, el sistema de atención a la familia (SAF) y centros escolares deportivos.
“La distribución se realiza a partir de una demanda cuyo suministro es balanceado y a nivel nacional. Es nuestra responsabilidad exigir el cumplimiento de la demanda.
“Otra de las UEB es la Aseguramiento Central, en Artemisa, encargada de comercializar todos los recursos que garantizan el funcionamiento de las estructuras de las administraciones y asambleas provinciales y municipales.
“Esta UEB surge a partir de la desaparición de los almacenes de la UA Central y la UPAS, asume todo lo que se comercializa en CUC y parte de lo referido a salud pública, material de oficina, recursos que garantizan la vitalidad del transporte, de cómputo, donativos y proyectos.
“La UEB Comercializadora, también en Guanajay, surgió como necesidad de la Empresa para darle vitalidad a su objeto social: gestionar y comercializar productos alimenticios y no alimenticios fuera del balance como partes y piezas de autos, artículos de aseo y alimentos.
“Garantiza, además, la rotación y comercialización de los productos ociosos y de lento movimiento de empresas provinciales y nacionales que no tienen salida en la red estatal mayorista y si tienen valor de uso para la población.
“En un comienzo contábamos con un punto de venta móvil. Hoy la UEB tiene tiendas en Bauta, Artemisa, Mariel, San Cristóbal y Bahía Honda, y prevemos abrir una en Caimito, Guanajay y San Antonio de los Baños este año. También atendemos la tienda destinada al trabajador de la salud.
¿Qué características tiene el proceso de comercialización y distribución?
“El suministro al deporte y educación lo tenemos que buscar completo y más de un 90 por ciento el de salud pública a los almacenes nacionales. El transporte no es propio de la empresa, sino contratado. No es excelente, pero ha ido mejorando con la entrada de nuevos medios a la provincia.
¿Cuáles son los retos que asume la Empresa y qué impacto ha tenido su creación?
“Dentro del experimento de la empresa destaca la sustitución de los almacenes intermedios municipales y llevar el producto hasta el destino final. Hoy trabajamos para perfeccionar este sistema, lo cual demanda gran responsabilidad de todos sus componentes. Imagina, por ejemplo, que el nomenclador de educación supera los tres mil productos y casi igual cifra el de salud.
“Es un reto de la Empresa suministrar a tiempo los recursos que no están demandados, aunque en este sentido debemos destacar el apoyo de los diferentes ministerios y de sus ministros quienes han visitado la provincia en función de garantizar estos recursos.
La creación de la EPOLA permitió concentrar en una sola empresa todo el mecanismo de contratación y organización de un proceso que antes estaba disperso, lo cual permite a las autoridades, tanto políticas como administrativas tener organizado y concentrado en una sola entidad los servicios a los sectores priorizados, destacó el director.
Con los mismos márgenes comerciales la EPOLA asumió actividades que antes no estaban contempladas en ese margen comercial como es el destino final. “Antes era un gasto que asumían los gobiernos de los municipios que hoy va por la Empresa. Le ahorramos al presupuesto al eliminar los almacenes intermedios”.
“Además, la Empresa presentó al Ministerio de Finanzas y Precios una propuesta que reduce a más de 2 millones de pesos los gastos del presupuesto para con la EPOLA. Nuestro papel es ser más eficiente al presupuesto del Estado a partir de las gestiones y las ventas”.
Como parte de esta entrevista el artemiseño visitó la tienda de Bauta. Comprobamos la aceptación entre los lugareños y, sobre todo, el buen desempeño de sus anfitrionas, (nombres). Igual impresión tuvimos en nuestra visita a las direcciones de la Empresa y de las UEB de Frescos y Congelados y Comercializadora.
“No son pocas las veces que los trabajadores, todos, que fuera del horario, incluso de noche, deben descargar mercancías sin medios de izaje, todo pasa por los hombros”, resaltó el director. “Hay mucho sentido de pertenencia, disciplina laboral y rigor en el control, tanto en los almacenes cono en las tiendas”.
La EPOLA, reafirma su director, está en constante desarrollo. Compraron una cámara de frío para mejorar el almacenamiento de la UEB de Frescos y Congelados, y presentaron un proyecto de desarrollo local para montar paneles fotovoltaicos y producir energía eléctrica para esa UEB.
Aún falta mucho para acercarse a la perfección. Sin embargo, la EPOLA ha demostrado ser una experiencia positiva que requiere el reconocimiento por su capacidad de evolucionar y formar parte de la cotidianidad del artemiseño.