
MarÃa Victoria Montano Porra es una mujer candelariense que ya peina canas; su vida la dedicó a trabajar en el sector del turismo; llegó la edad de jubilación y después de estar unos dÃas en casa se sintió incómoda y decidió reincorporarse de nuevo al Hotel Horizonte Soroa, centro donde laboró toda su vida, ofrecio sus declaraciones a este portal.
"Me encontraba extraña; me sentÃa encerrada dentro de cuatro paredes; imagÃnense comencé a trabajar con 22 años en 1975, toda mi vida trabajando en la gastronomÃa de Soroa, no era fácil estar sin hacer nada sintiéndome útil todavÃa. Entonces decidà retornar porque me siento con fuerzas para seguir haciendo por la revolución, hable con los jefes y me dijeron que si y aquà estoy.
A Soroa le debo mi vida; aquà conocà a mi esposo que era capitán de salón,nos casamos en el año 1977, tuve dos hijos, hoy uno tiene 38 años y el otro 31; los crie laborando aquÃ. Me gusta mucho mi trabajo; me parece tener 30 años. Lo que más me place es atender bien al público y trato de hacerlo lo mejor posible para que salgan satisfechos; imaginase que el combo Soroa ameniza las comidas aquà en el restaurante y de vez en cuando hasta canto con ellos y saco a bailar a uno u otro turista; los que ya me conocen extrañan cuando no estoy.
Mis compañeros de trabajo me dicen, ¡pupi tú no eres fácil!, pero siento que debo hacer todo lo que pueda para que los clientes se sientan bien y deseen retornar otro dÃa. Ya tengo 43 años de trabajo y no me canso. Trabajaré mientras Dios me lo permita; mientras me sienta bien voy a estar aquà y si volviera a nacer, volverÃa a hacer lo mismo, dependienta gastronómica que es lo que me gusta. Creo no equivocarme si digo que todo lo que soy se lo debo al Hotel Soroa"