
En la actualidad un tema de conversación que no debe faltar con los adolescentes y jóvenes es el referido a las drogas. Desde el hogar la familia intensificará la educación sobre los riesgos y consecuencias del consumo de estupefacientes, para ello es necesario tener dominio sobre el asunto y nada mejor que consultar a los especialistas para aclarar algunas dudas.
Para ello consultamos a Magali Mulens Garrido máster en trabajo social y Presidenta provincial de la sociedad cubana de trabajadores sociales de la salud de Artemisa.
¿A qué sustancias se les denomina drogas?
“Las drogas son todas aquellas sustancias de origen natural o artificial de efectos psicoactivos cuyo consumo frecuente conduce a la tolerancia y la dependencia con la determina de forma nociva sobre el sujeto y la sociedad o ambos. Estas tienen carácter legal o ilegal y médico o no médico. Sus acciones son estimulantes, depresores o distorsionantes”.
¿Cuáles son los grupos etarios más propensos a su consumo?
“De manera general cualquier grupo etario es vulnerable al consumo de estas sustancias, sobre todo aquellas drogas conocidas como legales fundamentalmente el consumo de tabaco y alcohol ya que son consideradas drogas porteras pero existe un aumento en los adolescentes y jóvenes que se evidencia en la sociedad en la actualidad. Aunque a cualquier edad puede estar presente el consumo de estupefacientes”.
¿Qué daños ocasiona al organismo y a la sociedad?
“Causa daños irreversibles tanto desde el punto de vista biológico, social, laboral, económico, legal y familiar”.
¿Cómo puede la familia ayudar a estas personas?
“El apoyo que puede brindar la familia a estos individuos consiste en aconsejar, orientar y trabajar en la prevención sobre todo en los jóvenes, principalmente el alcoholismo y el tabaquismo que son las más asequibles. La familia vigilará el comportamiento de los jóvenes con quienes se relaciona, en que emplea el dinero y donde se reúne, elementos importantes .Además trabajarán en base a la percepción que se tiene sobre el consumo del alcohol y el tabaco; estas son las llamadas drogas legales. En la actualidad nos socializamos en una cultura donde el criterio de normalidad prima es normal el consumo cotidiano de alcohol y tabaco y mientras no existan conductas de rechazo no se logrará una transformación. El trabajo se encaminará hacia la percepción del riesgo del consumo de estas sustancias desde el hogar, los centros educacionales y los medios de comunicación”.
Cuando hablemos sobre las drogas la comunicación con nuestros hijos, hermanos y familia en general debe ser clara en una ambiente afable y de respeto. De vital importancia resulta estar bien orientados y preparados cuando tratamos estos temas con los adolescentes y jóvenes de casa.