
Francisco Cruz Simón, Paco de Guanajay como lo conocen los residentes en esta localidad artemiseña atesora hermosos recuerdos de la visita de importantes figuras de nuestra cultura nacional a la Atenas de occidente. Uno de ellos fue Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí.
“ Tuve el inmenso honor de conocer al Indio Naborí en un homenaje que se le hizo aquí en nuestro municipio y el recibimiento se hizo en la calle Herrera. Allí yo le conté una anécdota de cuando el visitaba la casa de mi abuela. El me preguntó sobre las décimas que yo escribía y yo le dije que como él y la orquesta Aragón cumplían años el mismo día el 30 de septiembre yo le recitaría las décimas de mi autoría escritas para el homenaje por el Aniversario 50 de la Aragón. A él le gustaron mis versos y me sugirió que continuara escribiendo. Incluso yo le dije unas décimas que yo iba a enviar una vez a un concurso y donde me sugirieron que cambiara una palabra y yo no lo hice y Naborí con mirada seria me dijo que esa era la palabra más importante de esa décima y me hubiera llevado a ganar el concurso porque el poeta ante todo tiene que saber escuchar”.
La avenida 71 más conocida como calle Herrera fue el sitio de encuentro de los amantes de la décima con el célebre poeta.
“A ese recibimiento vinieron muchas personas y como él estaba ciego le dijeron, mire ahí viene Manolo Guijarro, un hombre que fue pelotero y al que le gustaba la décima y el punto guajiro. Y al momento Naborí improvisó. Recuerdo los cuatro primeros versos: Es Manolo el gran campeón, orgullo de Guanajay, si picheas das strike y si bateas, home ron”.
Son recuerdos imborrables de la etapa de esplendor de la cultura de una localidad que mereció el título de la Atenas de Occidente y que continúa haciendo del arte un espacio cotidiano.