Yo nací para chofer

Buenos días periodista. ¿Me estaba buscando?

Sí, como no. ¿Usted es Nelson González Guerra?
El mismo que viste y calza.

Lo vengo a ver para una entrevista por el Día del Transportista. Me han dicho que usted lleva más de cuarenta y cuatro años como chofer sin accidentes del tránsito. ¿Es cierto eso?

Como la luz del sol que nos alumbra. Yo nací para ser chofer. Trabajé 12 años en los ómnibus públicos de la capital. Luego vine para San Antonio de los Baños y comencé de chofer en la Empresa Levadura Habana, por espacio de 24 años y al dividirse la provincia en Artemisa y Mayabeque, que quedé en esta misma empresa que ahora se llama Lácteos y llevo 8 en el mismo puesto. Siempre de chofer. Esa es mi vida.

¿Cuáles son las principales condiciones que debe tener un buen chofer?

Lo primero es poner los cinco sentidos en el timón. Mantener la distancia entre los vehículos y no violar las señalizaciones de la vía. Además, cuando vayas a manejar no debes tomar bebidas alcohólicas. Eso no liga con el timón.

¿Imagino que tiene guardado diplomas y medallas por la excelente trayectoria como chofer?

¡Por supuesto! Allá en la casa tengo una gaveta con bastantes diplomas por más de cuarenta años, sin infracciones ni accidentes.

¿A qué atribuye ese mérito?

A la dedicación y el empeño que le pongo a mi trabajo. Yo cuido la guagua como a la familia. Ella es mi segunda esposa. Me paso más tiempo frente al timón que en la casa.

¿Y no piensa jubilarse?

Bueno, ya estoy pasado de la edad, pero si me bajan de la guagua, creo que me muero. Si me tengo que jubilar, lo hago porque la ley es la ley, pero luego le pido a la dirección de la empresa que me haga un contrato y sigo manejando.

¿Tiene algún mensaje para las nuevas generaciones de choferes?

Que respeten lo establecido en el código vial y midan siempre la distancia entre un vehículo y otro. En las carreteras hay que estar a cuatro ojos. Más hora con la era de las moticos eléctricas. No excedan la velocidad establecida y cuiden siempre la mecánica del vehículo que conducen. Creo que con esos elementos se puede lograr buenos resultados como chofer.

¿Entonces, si vuelve a nacer, sería otra vez chofer?

Sin pensarlo dos veces. Eso es lo que me gusta y lo que sé hacer.

Termino la conversación con Nelson González Guerra, mientras él se dispone a fregar la guagua y dejarla lista para otra travesía. Le agradezco la entrevista y cuando voy a salir para la emisora, me dice: “Espere periodista, yo friego rápido la guagua y lo llevo. Así puede corroborar todo lo que hablamos”. Acepté la propuesta sin titubeos. Entonces pude comprobar que Nelson González Guerra, nació para ser chofer.