
Cuba celebra el día de la cultura nacional. Los intelectuales y artistas conforman en la actualidad un importante sector de la sociedad. Es imposible que una nación se desarrolle y sea independiente sin poseer un sólido movimiento cultural. Hoy no conversaré quizás con una estrella mediática ni el músico más premiado del país. Pero hablaré con un hombre que ha dedicado más de 20 años a representar la música tradicional cubana y que ha fomentado la formación de muchos artistas del patio.
Jorge Rodríguez Gorrín, fundó su grupo en el año 1992, desde entonces ha trabajado incansablemente por el desarrollo cultural en San Antonio de los Baños y su música. También ha puesto bien en alto el nombre de esta ciudad en eventos internacionales. Del grupo Yagrumas y su papel en el proceso cultural ariguanabense nos habla este hombre.
¿Qué lo motivó a crear un grupo musical en la difícil década de los 90?
Cuba es tierra de músicos y cuando se habla de hacer arte no se piensa en circunstancias económicas, políticas ni sociales. La cultura va dirigida al pueblo y este se merece que nos esforcemos por complacerlo.
Además San Antonio es cultura por todos lados, siempre estuve muy bien influenciado y cuando llegó el momento no lo pensé dos veces. Fundé el Yagrumas y comenzamos a presentarnos en todos aquellos lugares que nos pedían amenizar sus encuentros.
Háblenos de aquellos primeros lugares que los acogían
Es obligatorio mencionar al hotel Las Yagrumas, desde nuestra fundación teníamos allí un espacio fijo. Por aquel entonces era una instalación turística con buena afluencia y allí nos presentábamos siempre. Otros espacios que para los ariguanabenses significan mucho y donde tocábamos con regularidad eran en el Círculo de Artesanos y la Taberna del Tío Cabrera.
¿Quiénes fundaron su grupo?
De los fundadores solo quedamos activos en el grupo, Mederos, nuestro bajista, muy conocido en el territorio por su labor como actor, y yo. Los demás eran muy buenos músicos y amigos. Algunos de escuelas de arte y otros autodidactas, pero todos nos hicimos profesionales cuando pasamos a formar parte del catálogo de la Empresa Promotora de la Música y los Espectáculos Antonio María Romeu.
Con el tiempo hubo algunos que abandonaron por problemas personales, o porque decidieron lanzarse como solistas o crear sus propias bandas. Lo típico y que ocurre siempre en las artes. Es un proceso natural y además muy productivo, pues de nuestro proyecto surgieron otros nuevos y eso ha sido muy beneficioso para la cultura local.
Varias generaciones de músicos han transitado por el grupo, ¿nos cuenta?
Sí, son 23 años, imaginen cuántos cantantes, percusionistas, pianistas, realizadores de sonido o utileros no han trabajado junto a nosotros, muchos. Siempre he tratado humildemente de ayudarlos y enseñarles algo, no sé si lo logré, pero el intento lo hice. Eso sí, de todos aprendí mucho, de ahí la experiencia que existe hoy en el grupo. Porque además no han sido solo músicos, también hemos presentado espectáculos gigantes con bailarines, coreógrafos, poetas, declamadores y con todos, el proceder se mantuvo. Yagrumas se convirtió en la escuela de importantes músicos y artistas del territorio y la provincia, de hecho, todavía aportamos lo nuestro.
Yagrumas y el mundo, cuéntenos de sus presentaciones internacionales
Lo más importante son nuestras dos grandes giras europeas. Empezando prácticamente, en 1995, participamos en el Festival Internacional del Folclor, celebrado en varias ciudades de Italia. Una tremenda experiencia y un resultado importantísimo en nuestra carrera, obtuvimos el premio de la popularidad y aquello nos llenó de regocijo. Recuerdo que lo dedicamos a nuestra Villa del Humor.
Luego España, eso fue en el 2000, una extensa gira que incluyó 52 actuaciones por toda la península ibérica. Meses de mucho trabajo, pues montamos para esa ocasión un espectáculo de cubanía, duraba una hora, incluía música tradicional y bailable y un show con bailarinas, fuimos la sensación.
En el 2008 llega el disco
Ya ves, demoró pero se hizo realidad. Ese es el momento más esperado para cualquier músico. El arte que hacemos queda registrado para la posteridad y es un trabajo que exige mucha profesionalidad. Lo grabamos con la prestigiosa disquera BisMusic y lo titulamos “El santo se equivocó”. Las copias se agotaron rápidamente, ciertamente fue un disco que se vendió barato, tanto en los puestos como en Internet, pero tuvo aceptación y eso siempre agrada.
¿Qué hacen ahora?
Nos mantenemos como siempre, presentándonos en las fiestas populares y actividades organizadas por la dirección de cultura en San Antonio o cualquier otro punto de nuestra provincia de Artemisa.
Nos caracterizamos por tocar en zonas distantes de la geografía, El Mariel, San Cristóbal, Bahía Honda, Las Terrazas, donde exista un bailador y nos inviten, allá vamos.
¿Cómo ve la cultura cubana actual?
Cuba es tierra de artistas y todos defendemos nuestras manifestaciones a cualquier precio. No creo que eso vaya a cambiar. Somos una isla privilegiada y tocada por la magia de la cultura y el arte. Pero tampoco podemos confiarnos, hay que seguir desarrollando talento, rescatando y creando cosas nuevas para no quedarnos atrás, porque en el mundo hay mucha gente con aptitudes. Pero cultura cubana hay para rato, eso es indudable y nadie lo puede negar. Yo trabajo rodeado de jóvenes y les aseguro que nuestro arte no muere, todo lo contrario, se multiplica con cada nuevo artista.
Este 20 de octubre nos dio la posibilidad de conversar con un músico talentoso, un hombre que ha hecho bailar y disfrutar a miles de cubanos, defendido el arte y la cultura nacional en cualquier espacio. Hoy trabaja para realzar y defender la cultura cubana. A la hora de entrevistar no importa a quién, nuestra cultura es una sola. Una felicitación a todos los trabajadores del sector y a pelear por lo nuestro.