Osvaldo Sequeira Araya: El cine puede hacer crecer a la sociedad entrevista

Es la primera vez que Osvaldo Sequeira Araya pisa suelo cubano. El Festival de Cine de La Habana lo llamó y, sin pensarlo dos veces, aceptó la invitación. Sabe que se habla mucho de Costa Rica en Cuba, pero prefiere conversar sobre Animación y dejar atrás todo tema de ida y vuelta. Los caminos que busca Osvaldo son los del cine, y así lo demuestra desde hace ya algunos años. Fundador de Studio Flex y Santa Gráfica, Sequeira Araya es miembro del Costa Rica Animation Holdings y en la edición 37 de este Festival llega como jurado en el apartado de Animación y Carteles. Hablamos con él –apenas cinco minutos después de presentarse el jurado en la Sala 1930 del Hotel Nacional–. Parece escurridizo, pero durante el diálogo «se anima».

¿Qué noticias llegaban desde Cuba sobre el Festival de cine y la producción cinematográfica cubana?
El Festival de Cine Cubano ha sido muy importante en el panorama cinematográfico costarricense, puesto que Latinoamérica siempre ha trabajado en la búsqueda de incentivos en cuanto a promoción, producción, entre otras cosas, y Cuba es un referente en este sentido.  Su festival constituye una plataforma de exhibición para nuestros realizadores. Es sin dudas una primera ventana internacional.

La cercanía geográfica permite el intercambio de ideas entre ambos países. En el cine, específicamente, ¿cuánto influyó Cuba en esto?
En género de animación –que es mi campo– Cuba tiene gran influencia sobre Costa Rica, por algo sencillo: Se trata de un país con gran trascendencia e historia en términos de animación. Cuenta con el Instituto de Animación, que ha producido títulos muy importantes y también ejerce una valiosa labor en la formación de jóvenes. Ambos aspectos fueron muy significativos para sentar las bases de la animación en mi país. Todavía trabajamos en eso. Hoy nuestras aspiraciones son las de llevar la animación hasta la industria, y no sólo como un servicio esporádico.

A propósito, ¿cómo se desenvuelve hoy la animación costarricense?
En los últimos diez años ha tenido una evolución explosiva. La existencia de una universidad y la incorporación de jóvenes realizadores le da un aire diferente al sector, incluso muchos de ellos han ganado ya en concursos internacionales con sus cortos. Y los creadores viejos –que venimos trabajando hace 15 ó 20 años– hemos sido como el colchón que ha sustentado todo este movimiento. Pero sin dudas se trata de un fenómeno totalmente explosivo. Hoy por hoy Costa Rica ha exportado series de animación a  unos 25 ó 30 países y comerciales de televisión para grandes compañías como Sony, National Geographic, entre otras.

¿No cree que exista demasiada cercanía con el mundo comercial?
El acercamiento comercial responde básicamente a una estrategia de país. Por esa y otras razones trabajamos para llegar a un sector industrial. Sin embargo, todos los cortos que ha producido nuestro estudio son de tema social, lo que posibilita exhibirlos en festivales, eventos y en ciertos espacios que no son comerciales. Este año, justamente en estos momentos, se creó un grupo para que algunos realizadores sustenten sus producciones. El gobierno ha impulsado el sector comercial como una entidad lucrativa, pues respondemos al sector de la economía. El Ministerio de Cultura creó este grupo para equilibrar la balanza y que los realizadores tuviesen fondos económicos que les permitiesen producir piezas sociales, políticas, etc.

¿Cómo han tomado esta iniciativa?
Ha sido muy aplaudida y esperada por muchos años. Costa Rica no tiene Ley de Cine y la vislumbramos un tanto lejana, porque ha sido muy difícil conciliar las diferentes entidades y voluntades. Sí hay voluntad, pero la estructura, la burocracia dificulta alcanzar un entendimiento. Hemos promovido varios proyectos para una Ley de Cine, pero al llegar un nuevo gobierno se pierde el tiempo entre los debates del congreso.

¿Culturalmente cómo ve el diálogo entre Cuba y Costa Rica?
Muy estrecho. Por muchos años Cuba ha sido uno de los «socios», por así decirlo, del Centro de Cine de Costa Rica. En animación no tanto. Espero llevarme  los contactos necesarios para compartirlos con el Ministerio de Cultura y facilitar la colaboración mutua.

Aparte de esos contactos, ¿qué otra cosa ya tiene en la maleta para llevarse de Cuba?
La organización del Festival. Queremos crear un festival de animación en Costa Rica. Conocer la gente del Festival aquí resulta algo muy valioso. El cine es una herramienta a través de la cual puedes vivir bien o mal y a la que se le debe tener mucho cuidado. Se puede cambiar toda una sociedad a través del cine, la televisión y los medios digitales. Es una herramienta para hacer crecer la sociedad, así lo veo.
En el caso de Michael Giacchino, sus composiciones han «sonado» tan alto que la Academia le otorgó en 2010 el Premio Oscar a la Mejor Banda Sonora por su trabajo en la película Up.

icenciado en Producción Cinematográfica por la New York´s School of Visual Arts, más tarde estudió composición musical en Juilliard y UCLA. Su primer trabajo musical destacable fue para el videojuego El Mundo Perdido: Jurassic Park.  Desde entonces ha compuesto temas para muchos otros éxitos de este tipo de entretenimiento como Call of Duty y Call of Duty: Finest Hour.

icen que después de oír su música en videojuegos, J.J. Abrams le pidió en 2001 que le compusiera la partitura para su serie Alias. Desde entonces, surgió una excelente relación profesional que los ha hecho coincidir en filmes como Mission Impossible III y Star Trek.

Giacchino disfruta mucho de la música cubana y Docter, desde que llegó a La Habana, realiza dibujos en su agenda. Quién sabe si en los próximos años un escenario habanero aparezca en algún filme de Pixar, al compás de una rumba o un son.

¿Cómo nace un proyecto de animación en Pixar?
PD: En Pixar siempre sucede desde el director. Él es quien viene con una idea que ya tiene concebida y la va convirtiendo en historia dentro de los estudios. Trabajamos con un increíble grupo de personas que ayudan a concretar la idea.

En su caso, ¿cómo encuentra una historia?
PD: Se trata de la gente, de las relaciones que tengo, las personas que conocí o conozco. Nuestras películas demoran hasta cinco años para hacerse, por eso es mejor tener algo verdaderamente sustancioso y que tenga larga permanencia. Por ejemplo, en Inside Out, me inspiré en mi hija. Verla crecer fue la chispa que prendió todo eso que está detrás de la película.

En el caso de Michael Giacchino, ¿cómo se seleccionan los temas musicales para una obra en Pixar?
MG: Yo trabajo mucho con Pete en Pixar, es básicamente lo que hago. Se trata, sencillamente de ver la película y llevar a la música lo que emocionalmente experimentas. Así que cuando veas alguna de esas películas, escucharás mis emociones.

¿Conocen los realizadores de Pixar lo que se hace aquí en materia de animación?
PD: Muy poco. Estamos emocionados por conocer los estudios de animación y a sus creadores. Cuba es un país fascinante, tiene una historia riquísima y existe un gran talento en sus expresiones artísticas. Hay muchas cosas que podemos aprender y espero que viceversa, también.

Cuba es un país con una riqueza musical extraordinaria. ¿Utiliza géneros cubanos en sus creaciones?
MG: Definitivamente estoy muy consciente de la calidad de la música cubana y todos los géneros que en ella se cultivan. Lo bueno de hacer música para cine es que te puedes nutrir de todas las influencias que existen, y sí, me he nutrido de músicos cubanos, aquí hay música excelente, especialmente afrocubana. La razón por la que estamos aquí es para reconectar el vínculo entre los creadores.

¿Llegaría a materializarse algún proyecto de Pixar en Cuba?
PD: Eso nunca se sabe, todo puede suceder. La animación es genial porque se relaciona con todas las partes de la vida. Es un mundo pequeño, por tanto esperamos que Cuba se una a esta conexión donde todos nos conocemos.

¿Algún proyecto reservado?
PD: Sí, tengo dos proyectos que están ahora mismo en desarrollo pero es muy temprano, no puedo hablar de ellos todavía. (Se Ríe).

¿Qué se llevan de La Habana?
PD: Recuerdos. Por eso me ves haciendo dibujos todo el tiempo, para que queden pegados en mi memoria.
MG: Quisiera llevarme toda la música de Cuba conmigo y el espíritu de su gente.