Círculos Infantiles, obra de infinito amor

Círculos Infantiles, obra de infinito amor

Artemisa, Cuba- El 10 de abril de 1961 inicia de manera oficial el funcionamiento de los tres primeros círculos infantiles en Cuba. Vilma Espín, heroína de la Sierra Maestra y fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas fue la iniciadora e impulsora de la idea.

El Camilo Cienfuegos, el Ciro Frías y el Fulgencio Oroz fueron los tres primeros centros de este tipo inaugurados en La Habana aledaños a barrios pobres e insalubres, una semana antes de la invasión mercenaria a Playa Girón.

Para ayudar al joven gobierno a edificar estas instituciones, la también recién constituida FMC puso en práctica múltiples iniciativas para recaudar fondos, entre ellas la celebración de ferias y la emisión de sellos de correo e impresión de postales.

Los círculos infantiles comenzaron con un personal compuesto en lo fundamental por amas de casa, y muchachas campesinas que venían a estudiar a la capital.

En todas ellas prevalecía el amor por los niños. Al principio solamente los cuidaban, pero la meta era más ambiciosa: educarlos. Por ello el Estado cubano dio los pasos para la superación de quienes trabajan en esas instituciones.

Los Círculos Infantiles proporcionan el desarrollo físico y mental armónico de los  infantes, contribuyen  a prevenir enfermedades, trasladar a la vida familiar las costumbres y hábitos higiénicos educativos de la institución y ayudar a los padres a conocer y orientar mejor a sus hijos.

Estas instituciones favorecen la integración plena de la mujer a la sociedad y desempeñan un importante papel en la formación de los infantes desde las edades más tempranas.