Twitterfacebook English

Barbarito Diez: La voz del danzón en Cuba

Barbarito Diez: La voz del danzón en Cuba

Artemisa, Cuba.- El cuatro de enero de 1909, en un central azucarero del poblado de Bolondrón en Matanzas, nació una de las voces más distinguidas del pentagrama musical cubano: Barbarito Diez.

Era el orgullo de su padre Eugenio, obrero del central y de su madre Salustiana, que se ganaba la vida como partera. Siendo muy joven la empresa azucarera Manatí Sugar Company  le ofrece trabajo  al padre en Las Tunas y se trasladan a Manatí. Tenía cuatro años.

Una maestra descubrió su talento musical y lo incorporó al coro de la escuela. Comenzó así su participación en  espectáculos culturales. Su primer trabajo fue como mecánico en el ingenio. Viajó a la Habana varias veces y en una de ellas decidió quedarse un tiempo.  

Una noche, el amigo Alberto Rivera lo llevó a la calle Vapor número 7, esquina a Hornos, donde ensayaba el Sexteto Matancero de Graciano Gómez.  Graciano buscaba una voz prima para su grupo y escuchó cantar a Barbarito. Así se expresó Graciano cuando recordaba aquel momento:

Le pedí que cantara. La voz de aquel joven no necesitaba de micrófono. Cantó así, sin apenas moverse. Al día siguiente lo convencí para que se quedara con nosotros.

A Barbarito lo llamaban  el negro lindo. No bebía ni fumaba. Se conducía como todo un caballero. No era trasnochador, ni mujeriego.  Tenía aquella forma de cantar… Quietecito, quietecito. Pero con una voz que se colaba donde quiera.

Por aquella época, además del septeto Matancero, de Graciano  Gómez trabajó con el maestro Antonio María Romeu.
El Sexteto Matancero solía transformarse en cuarteto, trío y hasta dúo, de acuerdo con las circunstancias y en todas esas combinaciones estaba presente Barbarito. Como trío cantaban en los cafés Mar y Tierra y Vista Alegre, este último situado en Belascoaín entre San Lázaro y Malecón, abierto las veinticuatro horas.

El Vista Alegre se llenaba. Fue allí donde Barbarito y Romeu se conocieron. Era común que se reunieran en aquel lugar  el doctor Eduardo Robreño, Sindo Garay, Gonzalo Roig y otras figuras de la época.

Fue el mismo Robreño quien convenció a Barbarito para que abandonara el septeto y se quedar en la orquesta de Antonio María Romeu. Cuando el mago de las teclas escuchó cantar al joven lo escucharon decir.  
“! Oye, qué buena voz tiene ese muchacho y qué medida musical!

Con la agrupación de Romeu grabó sus primeros discos. En total más de veinte de larga duración, sin contar los sencillos. Pero entre la larga lista de composiciones,  Barbarito prefería los temas  Allí donde tú sabes, de Luis Marquetti, Perla Marina, de Sindo Garay, Longina, de Manuel Corona y En falso, de Graciano.

Al fallecer Romeu, su hijo y Barbarito comienzan a dirigir la orquesta.  Cuando su socio se jubila, deciden adoptar el nombre de Orquesta de Barbarito Diez. Recorrió el mundo con sus danzones, genero que defendía y le ganó el sobrenombre del Rey del Danzón. Sus discos estuvieron de moda en varios países.

Cierta vez se le escuchó al músico OdilioUrfé relatar que un día en Santo Domingo una vendedora de discos se insultó. Él  le preguntó en broma quién era el señor que aparecía en uno de los afiches que adornaban la tienda. La dama casi lo hecha del lugar. Pero, ¿cómo es posible que usted no conozca que ese es Don Barbarito Diez?
En otra ocasión, en Venezuela, un matrimonio le regaló un reloj de lujo.  Se  habían enamorado mientras escuchaban sus interpretaciones.

Aunque su estilo estuvo siempre vinculado al danzón, en 1984 grabó en Venezuela su único LP de boleros, acompañado del grupo La Rondalla Venezolana. Esta coproducción, hecha por convenio entre el Palacio de la Música venezolano y la discográfica estatal cubana EGREM, incluyó clásicos de la música popular como Idolatría,  Arroyito de mi Pueblo y Frenesí.

Hacia el final de su carrera artística, Barbarito decidió disolver la orquesta que le acompañaba en sus últimos tiempos, debido a fricciones personales surgidas entre los músicos. Había actuado en Cabarets, Teatros, Bailes, la Radio y la televisión.
Barbarito Diez no estudió los fundamentos de la música pero es uno de los nombres insustituibles para hablar del danzón y de la música popular en Cuba.  

Por su obra y entrega, Barbarito Diez recibió las distinciones Por la Cultura Nacional y Raúl Gómez García, además de la medalla Alejo Carpentier y la Orden Félix Varela de Primer Grado, entre muchos galardones, reconocimientos y trofeos.

Falleció en la Habana, a consecuencia de la diabetes mellitus y retirado de toda actividad artística, el 6 de mayo de 1995.

En vivo

Portal del ciudadano de Artemisa

Portal del ciudadano

El tiempo en Artemisa

Hemeroteca Digital

November 2019
Mo Tu We Th Fr Sa Su
28 29 30 31 1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 1

A Fidel "Profeta de la Aurora"

 Sucesos del Moncada

 


Los Grados del Comandante en Jefe

 

 

Archivos de Audios

Multimedias Especiales

artemisa rev mult che mult

Especiales de Radio Artemisa

artemisa prov sub jose marti sub

Reflexiones de Fidel

reflexiones fidel