
El 25 de septiembre de 1879, José Martí fue desterrado a España por segunda ocasión, luego de su arresto en La Habana bajo la acusación de realizar actividades subversivas contra la metrópoli colonialista.
A partir de ese momento, Martí intensificó su trabajo en el exterior de Cuba para unificar a las fuerzas independentistas y preparar la guerra necesaria.
Por sus convicciones y actividades de carácter patriótico José Martí tuvo que encarar dos veces en su breve pero fecunda existencia la deportación hacia España. La primera fue en 1871 cuando estaba próximo a cumplir 18 años.
No obstante hallarse alejado de Cuba, en el territorio español Martí no dejó de patentizar su respaldo a la lucha por la independencia de su tierra natal. Y un ejemplo de ello fue el trabajo que elaboró en 1873 titulado “La República española ante la Revolución cubana”.