Toledo Park, segundo estadio de Artemisa

La construcción del estadio Toledo Park en Artemisa  se sitúa entre los años 1926 y 1927. Funcionó hasta 1932.
Un grupo de entusiastas jóvenes integrantes de la Sociedad Luz y Caballero, institución denominada de recreo, formó en 1924 un equipo de pelota con el nombre de dicha asociación, al frente del cual estaba  Eradio Díaz.

Los muchachos comenzaron a jugar en los terrenos de La Matilde, un lugar sin condiciones, carente de glorieta para la ubicación del público, deseoso de presenciar el espectáculo, al que siempre ha sido tan aficionada la llamada Villa Roja.

Esto trae como consecuencia la necesidad de fomentar la edificación de un estadio que ofreciera mayor comodidad. Con este fin Víctor Arébalo, Armando Barredo, Nicolás Pagés y Alfonso López, acuerdan con Heliodoro
Toledo, propietario de la finca Abreu, en la periferia de Artemisa, la cesión de una parcela, gratuitamente y por tiempo ilimitado, en lo que hoy es la manzana que comprende la calle República y Colón, entre Rius Rivera y Roloff.

En la actualidad por el centro de este contorno pasa la calle Aguilera conocida por La Cuchilla. Las puertas de entrada y el plato se hallaban en la esquina de República y Roloff. El jardín derecho al fondo de la nombrada bodega de Guadalupe y el jardín izquierdo lo sitúan en la cuadra comprendida en Rius Rivera entre Aguilera y República y el jardín central era en la esquina de Rius Rivera y Colón, precisamente frente al domicilio del señor Toledo hoy escuela primaria Ramón Mordoche.