
El 28 de Octubre de 1959, en vuelo de regreso de Camagüey a La Habana en una avioneta bimotor, Camilo Cienfuegos desapareció en medio de una tormenta.
Comienza uno de los más dolorosos capítulos de la historia patria, con la búsqueda por tierra, aire y mar del mejor de los guerrilleros, del cubano de sonrisa iluminada, del compañero de confianza de Fidel.
Al confirmar su pérdida definitiva después de dos semanas de incesante búsqueda, Fidel dijo: En el pueblo hay muchos Camilos. Y Camilo seguirá viviendo en otros hombres como él, seguirá viviendo en los hombres que se inspiren en él.
Porque lo único que nosotros podemos pedirle a nuestro pueblo es que, cada vez que la patria se encuentre en una situación difícil, en un momento de peligro, se acuerde de Camilo y cada vez que nuestros compatriotas vean que el camino es largo y difícil se acuerden de Camilo, de lo que hizo, de cómo nunca perdió la fe en los instantes más difíciles y cómo supo hacer grandes proezas.