
Chile rindió homenaje al presidente Salvador Allende, fallecido hace 41 años durante el golpe de Estado que lideró el general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973 y que dio paso a una dictadura militar que causó miles de muertes y desapariciones.
Es difícil esconder las lágrimas, confesaban la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y la senadora Isabel Allende Bussi, al término de la ceremonia solemne para recordar la fecha luctuosa que dejó sumido al país en la tristeza, el dolor.
El Palacio de La Moneda recibió a unas tres mil personas para, una vez más, no dejar en el olvido un hecho que cambió la historia de la nación austral.
La jefa de Estado acompañó a la familia más cercana de Allende. En el trayecto estuvieron las hijas, Isabel y Carmen Paz, sus nietos Maya, Marcia y Alejandro, y otros parientes cercanos, que depositaron flores en el despacho y en el rincón especial del ex dignatario en el Palacio.
"Cuesta contener la emoción al repasar, uno a uno, los nombres de 38 compatriotas nuestros, muertos o hechos desaparecer desde este Palacio de La Moneda", dijo Bachelet en su discurso, quien agregó:
"Cuesta, pero es nuestro deber hacerlo. Porque sin memoria no hay presente con sentido ni futuro con esperanza".
En varias partes del mundo también se recordó al líder socialista chileno Salvador Allende al conmemorarse el aniversario 42 de su muerte tras el golpe de estado perpetrado contra su gobierno.
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, recordó en su cuenta en la red social Twitter, la valentía del presidente enfrentando al fascismo impuesto desde Washington. En otro mensaje, Maduro apuntó: Allende se hizo continente, y canta en una sola voz junto a los pueblos que hacemos revolución con él. Venceremos.
En España y presidido por el cantautor Joan Manuel Serrat, se recordó la vergüenza del presidente Salvador AllendeEn Barcelona, España, el cantautor Joan Manuel Serrat evocó los ideales de justicia social de Allende al advertir hoy que Europa está sometida a una gran prueba de solidaridad con los refugiados.
En el discurso central en un acto de recordación Serrat afirmó que se trató de un homenaje al presidente y también a las mujeres y hombres que sufrieron torturas y exilio por luchar por una nueva vida que les había sido arrebatada. El asesinato del presidente chileno constituyó la muerte de un gran sueño, afirmó Serrat
Con una velada, organizada por el Centro Memorial Salvador Allende de Moscú y el Partido Comunista de la Federación de Rusia se le rindió tributo en Rusia a Salvador Allende, donde el embajador de Chile en ese país, Juan Eduardo Eguiguren, agradeció la solidaridad hacia sus compatriotas.
Por su parte el diputado de la Duma de Moscú Leonid Ziugánov y los estudiantes de la Escuela Pablo Neruda número 1568 de la capital rusa refirieron que en Allende el pueblo ruso identifica un símbolo de lucha por la justicia social.