
El Estado, visto este como la Organización Política de la clase económicamente dominante, posee varios rasgos. Uno de ellos es que es el único ente que puede crear el Derecho, es decir, dictar Leyes que a su vez tengan el carácter de ser generales y cumplidas por toda la sociedad.
Nadie puede vivir ajeno al poder de las Leyes; ellas vienen a ser, en cierto modo, la voz de ese Estado y contribuyen a preservar el orden social actuando como reguladoras de las conductas humanas. Dentro de este conglomerado de Leyes, Decretos – Ley, Decretos, Resoluciones, Instrucciones, Reglamentos, encontramos a la que se le otorga mayor jerarquía en todo país, es decir, la de mayor rango y peso: LA CONSTITUCIÓN.
El resto de las leyes tienen necesariamente que cumplir con lo establecido por ella y cuidar de no contradecirla. Pero, ¿saben los cubanos a que nos estamos refiriendo cuando hablamos de Constitución? ¿La hemos visto alguna vez? ¿Dominamos su contenido? ¿Acudimos a ella cuando sentimos que se nos viola algún derecho?
Aunque cueste decirlo, la población cubana no posee un conocimiento adecuado sobre su Constitución, que el próximo 24 de febrero estará arribando a su Aniversario 40. ¿Cuarenta años de ignorancia voluntaria cuando hablamos del Código Político cubano? Código Político es una de las formas de llamar a la Constitución, aunque también pueden utilizarse otras denominaciones: Ley de Leyes, Carta Magna, Ley Suprema, Ley Fundamental; en ocasiones la llamo la Cenicienta de las leyes, pues teniendo la condición de Reina, la relegamos al puesto de sirvienta. Claro, cuando hablo de sirvienta no discrimino ninguna profesión, sólo hago alusión a la clásica historia de la joven y su zapatilla.
La Constitución de la República de Cuba fue promulgada el 24 de febrero de 1976, que acudiendo a algunos de sus sinónimos es lo mismo que decir divulgada, publicada, anunciada. ¿No teníamos Constitución antes de esa fecha? Por supuesto que sí, cuatro fueron las Constituciones mambisas. Me refiero a la de Guáimaro, Baraguá, Jimaguayú y La Yaya, siendo cada una en su momento histórico expresión de las luchas del pueblo cubano por su independencia y soberanía.
Tuvimos también la de 1901, de naturaleza burguesa; la de 1940, muy adelantada para su época pero que en la práctica fue letra muerta, es decir, se cumplía muy poco, o nada, lo que se recogía en ella. Luego del Triunfo revolucionario rigió por espacio de 17 años la Ley Fundamental de 1959, que con algunas modificaciones le daba a la de 1940 el valor que en realidad llevaba. Cuando a mediados de los años 70 comienza a regir nuestra Constitución, con un marcado carácter socialista, habíamos avanzado mucho en la construcción de una sociedad donde la ley primera era el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre, quedando así el ideario de nuestro Héroe Nacional José Martí, reflejado en su contenido.
La Constitución Cubana tiene 15 Capítulos y 137 Artículos. Por lo general poseen cuatro partes. La primera es el Preámbulo, que en otras palabras viene siendo la Introducción y puede incluir los principios más generales del texto constitucional. Por ejemplo: lo que nos guía, en qué nos apoyamos, a qué estamos decididos, entre otras. La segunda parte es la Orgánica, en ella se establece la organización del Estado, los órganos y principales instituciones que lo conforman y los mecanismos para ejercer el poder político en un país. Le sigue la parte Dogmática, donde se consagran los deberes y derechos fundamentales de las personas y por último, y para nada menos importante, la Cláusula de reforma; aquí aparecen los procedimientos que permiten modificar la Constitución.
¿Modificar la Constitución? Después de 1976 la Constitución de la República de Cuba ha sido modificada en tres ocasiones. Estos cambios iniciaron en 1978, cuando se decidió que la Isla de Pinos pasara a llamarse Isla de la Juventud. El segundo de los cambios ocurrió en el año 1992, ya iniciada la etapa de Período Especial. Este se considera la mayor de las modificaciones, pues se adicionaron tres capítulos y de 141 artículos que tenía se redujo a 137. La tercera modificación se realizó el 26 de junio del año 2002 en respuesta a las manifestaciones injerencistas y ofensivas del ex presidente de los Estados Unidos de América George W. Bush. En ella se dejó establecido el carácter irrevocable del socialismo y del sistema político y social revolucionario.