
Artemisa, Cuba -Las lluvias de los últimos meses en Bahía Honda no solo retrasaron el comienzo de la zafra azucarera 2013-2014 en el Harlem, también la interrumpieron varios días desde el primero de febrero. Llevaba apenas cuatro jornadas de molienda.
Según datos aportados por la UEB de Atención a Productores Agropecuarios, el promedio de precipitaciones fue de 273 milímetros, 160 más que en el primer mes de 2013. Caridad Felipe Pita, programadora con 38 años en esta responsabilidad, asegura no haber atravesado nunca por una situación similar.
“Hoy miércoles (5 de febrero) estamos sacando caña de campos muy húmedos, ya con dos días de cortada, y debemos esperar a que el central muela para continuar esta tarea, porque no hay medios suficientes. Solo tenemos posibilidad de corte mecanizado en la UBPC Comandante cruz, ubicada en La Palma”.
En un recorrido por varios bloques comprobamos el estrago de los continuos aguaceros en este territorio el estrago de los continuos aguaceros en este territorio. El suelo sigue encharcado en muchos sitios, mientras las maniobras para sacar la caña arruinaron muchos surcos, por lo cual habrá de hacerse un esfuerzo superior en la recuperación.
A pesar de la lluvia
Si bien no ha podido evaluarse la eficiencia del proceso productivo hasta la fecha, varios elementos demuestran un mejor comienzo comparado con la zafra anterior, asevera Raúl Concepción, jefe de laboratorio central.
“Tenemos el brix por encima de 18, la caña llega con muy bajo porciento de materia extraña, y aprovechamos la parada para corregir deficiencias en la industria, en aras de mejorar la estabilidad de la molienda”.
Joselín Laza, director del ingenio, añadió que en una jornada de molienda se autoabastecieron de energía al 94 por ciento, cuando el plan demanda apenas 85. Parámetros como la pérdida en bagazo y cachaza estaban por debajo de las normas en el segundo y tercer días. “El rendimiento potencial de la caña está por debajo de lo planificado, pero superior a contiendas anteriores”.
Algunos dicen: no hay mal que por bien no venga. El retraso obligatorio del inicio de la zafra permitió concluir el almacén de azúcar. Al decir de Delmis González, jefa de este local, la obra impacta por varias razones: eleva la capacidad de almacenaje de 250 toneladas a 600, y mejora la situación financiera de sus trabajadores.
“Antes, un camión cargaba azúcar en la tolva para pesarla, y después la descargaba en el almacén para ensacarla. Ahora el crudo va directo de la fábrica al depósito”.
Eficientes en todo
Recobrarse de los tropiezos iniciales depende de cada trabajador, pues todos tienen un papel importante. A los jefes corresponde exigir con inteligencia, motivar, reconocer con oportunidad; a los mecánicos, reparar en el menor tiempo posible y hacerlo bien.
El Harlem reinició la molienda con caña de varios días de cortada, por lo cual el rendimiento no es el esperado. Entonces, habrán de agilizarse todos los análisis y adoptar las medidas dirigidas a optimizar el proceso en todos sus frentes.
Aprovechar la norma potencial del ingenio al 85 por ciento supera por mucho un compromiso, como extraer el máximo de azúcar a la caña. Ambos dependen, en mayor proporción, del hombre.Recuperar el plan de azúcar no será fácil. El Harlem necesita tener caña para moler y hacerlo con eficiencia. De otra manera necesitará más días y materia prima. Las lluvias no pueden seguir como fantasmas y justificación de incumplimientos.