San Cristóbal mejora atención veterinaria

Silvino Morejón tiene 66 años, de estos 50 dedicados a la veterinaria. El también inseminador reside en San Cristóbal y ejerce su oficio en Río Hondo, a unos ocho kilómetros. Lo difícil del transporte hacia ese sitio no le impide recorrer la zona, velar por la salud de la masa, consolidar sus relaciones con la población.

La veterinaria es la ciencia encargada de prevenir, diagnosticar y curar las enfermedades de los animales. También de la prevención de zoonosis,  la inspección y control sanitario de los alimentos. Tales fines sedujeron a Morejón quien halló en esta especialidad el sendero a tomar para cumplir una parte de sus sueños.

Hoy, él y sus colegas cumplen una misión especial: visitar los centros integrales de acopio de leche refrigerada y prestación de servicios pecuarios (conocidos como puntos de leche) en los cuales analizan los resultados de las pruebas que allí realizan y diagnostican el ganado.

Según Jorge Luis Pérez, licenciado en veterinaria, la presencia en los “termos” favorece la comunicación con los productores y la atención a tiempo. El municipio cuenta con  12 de estos centros, todos cubiertos con servicios veterinarios y de reproducción en siete, destacó el doctor en veterinaria Guillermo Orozco, director de la UEB de Servicios Técnicos de la Empresa Agropecuaria.

 

Oportuno impulso a la atención veterinaria

 

La creación de la UEB de Servicios Técnicos marcó un momento importante en la atención veterinaria. De acuerdo a Orozco, funciona oficialmente desde julio de 2013. Tres médicos, 12 técnicos y dos inseminadores atienden a 11 zonas y tres UEB  de la Empresa. Posee, además, dos consultorios veterinarios, en la cabecera municipal y Mango Jobo.  

 

Antes los técnicos se subordinaban al Instituto de Medicina Veterinaria del municipio y los inseminadores a las unidades. Hoy, dijo Alejandro Veguero, médico principal de la Empresa, la UEB permite mejor atención al sector cooperativo campesino, eleva el nivel de vida de los técnicos y estos ganan reconocimiento  entre los productores.

 

El impacto de la UEB se aprecia también en la disminución de la mortalidad del ganado vacuno y de terneros en 2014 respecto al 2013, en el sobrecumplimiento del plan de ingresos, los 283 500 servicios, incluido los que presta el laboratorio de leche a la UEB de productos lácteos de Santa Cruz, y el incremento de las inseminaciones respecto a años anteriores.

 

Prioridades
Las prioridades de la rama en este municipio  responden al Lineamiento 192, el cual convoca a continuar el desarrollo del programa ganadero, asegurar el servicio veterinario e incrementar la inseminación artificial.

 

En ese sentido destaca la recuperación de la vaquería gigante La Coronela, ubicada en la UEB Comandante Pinares, la  cual produce unos 315 litros de leche diarios. Daniel Pérez, médico veterinario de la instalación, precisó que las principales líneas de trabajo constituyen la prevención de la mortalidad y el mejoramiento genético.

 

“Implementamos el sistema de crianza artificial del ternero que nos permite mejor manejo y por tanto prever su muerte. Desde mayo de 2014 hasta febrero solo ha fallecido un animal. Antes de esa fecha los niveles de mortalidad eran altos.”

 

La Coronela comenzó su recuperación el año pasado con una masa muy deteriorada la cual se ha ido remplazando poco a poco por un ganado lechero. Hoy, destacó Pérez, adoptaron una estrategia que permite detectar en menos tiempo la aparición de la actividad ovárica o celo.
“Después que inseminamos la vaca realizamos un examen para comprobar si está gestada o vacía antes de los tres meses  que demora el diagnóstico de gestación.”

 

Alejandro Veguero, médico principal de la Empresa, destacó, como otra prioridad, elevar el conocimiento sobre el programa cubano de lucha contra la garrapata debido a la carencia de los productos químicos tradicionales para su enfrentamiento.

 

La medicina veterinaria transita por un buen momento en  San Cristóbal. Pero escasea la presencia juvenil entre sus practicantes. El año pasado, por ejemplo, la UEB impartió un curso en el cual se graduaron y solo cuatro ejercen el oficio.

 

Apremia motivar a las nuevas generaciones. Estoy seguro que, como Silvino, a muchos sancristobalenses  les gustaría ejercer una profesión tan fascinante como necesaria.