Sobran razones para continuar creciendo en Artemisa

Resulta complejo cultivar o criar ganado en suelos sin riego. Cuando el labriego no cuenta con la lluvia en el momento ideal ha de postergar la siembra. Igual incertidumbre oprime el pecho del vaquero al ver cómo la escasez de pastos hace mermar la producción de leche e incrementa la posibilidad de muertes por hambruna o sed.   

Nuestro campesino da pruebas de un valor increíble al salvar todo obstáculo que encuentra su pasión por cosechar cuanto fruto pueda extraerle a la tierra.

Tal es el caso de Aramis Moreno, al frente de la finca El Potro, perteneciente a la CCS Antonio Maceo, de Candelaria, premiado con la condición de Referencia Nacional por el Grupo Nacional de la Agricultura Urbana Suburbana y Familiar en el recorrido 69.

La finca El Potro comprende apenas 1,67 hectáreas. Por tal razón resalta el aprovechamiento del espacio donde encontramos un patio de yeguas para la reproducción y venta, unas 313 cabezas de ganado ovino caprino, 0,4 hectáreas de caña y kingrass para el sustento animal y aves de corral.

Moreno tiene 40 años. Pero le sabe al campo como cualquier guajiro entrado en canas. “Los animales comen todos los días. Si se tienen es para atenderlos.” Y sobre ese principio ha logrado producir hasta 25 litros de leche de cabra diarios que comercializa la cooperativa, además de carne de carnero.

Junto a Aramis,  tres trabajadores asumen la tarea diaria consistente en limpiar las naves, preparar la comida,   atender el ganado y velar por su salud. Entre todos hicieron posible que la finca ganase la Referencia Nacional y contribuyera a que la CCS la ratificara.

Cumplir la siembra, producir más leche
Aprovechar las lluvias para cumplir los planes de siembra y elevar la producción de leche para saldar la deuda con la industria son prioridades de la CCS, afirmó Yorlán Marrero, su presidente.

De acuerdo a Marrero, en mayo debieron sembrar cinco hectáreas de mango e igual número de guayaba, una de cítricos y otra de aguacate. “Pero la sequía impidió conseguirlo.”

Según Juan Alberto Izquierdo, vicepresidente, la cooperativa atiende cuatro bodegas y produjo lo pactado en la leche hasta abril con la UEB de Comercio, aunque quedó al 61 por ciento con la industria. Ambos directivos reconocieron que la situación sería diferente si los productores hubiesen sembrado el alimento necesario para paliar la sequía.

“Uno de los compromisos en saludo al 26 de Julio es ponerse al día en esta esfera”, subrayó José Luis Hernández, presidente de la ANAP  en Candelaria. Otra meta sería incrementar las áreas sembradas de alimento animal.

Evitar retrocesos

La CCS Antonio Maceo estabilizó el funcionamiento de la juguera ubicada frente al policlínico del municipio, la cual estuvo cerrada porque el tanque de agua estaba dentro de la unidad y contaba con siete vasos para la venta.
Ya salvados los problemas mencionados, toca a la cooperativa incrementar la variedad de jugos, pues solo ofertaban, el día de nuestra visita, mango y piña, y mantener la calidad, resaltadas por las lugareñas Yanilda Martínez, Doralba  Dalcourt y varios pioneros.

Al pertenecer al movimiento de frutales, los 219 socios tienen el  compromiso de llegar a septiembre con las 15 especies de frutales previstas. De ahí la urgencia de concluir las siembras previstas.

Para José Luis Hernández, presidente de la ANAP  en Candelaria, la Antonio Maceo es una CCS que avanza, tanto en producciones como en el trabajo de la organización por lo cual ratificó su condición de Referencia Nacional en la agricultura urbana suburbana y familiar. “La entrada,  próximamente, de los sistemas de riego por el programa Más Alimentos debe ser un incentivo para crecer y evitar retrocesos”, enfatizó.