Mariel, una ciudad que resplandece con el sudor de sus habitantes.

Mariel, también conocida como  la Villa Azul de occidente refulge hoy  en el corazón de sus habitantes. El municipio fue fundado en 1768, pero no fue  hasta el 23 de junio de 1805 que los primeros habitantes de lo que hoy es el centro histórico de la urbe celebraron la primera misa. La historia local recoge este suceso como uno de los más importantes del siglo IXX.

Hoy a 210 años de ese acontecimiento, los marieleños celebran con orgullo la tradición de antaño. El 23 de junio constituye un acicate para las nuevas generaciones que buscan sentirse cada día más marieleños, incluso hasta para los hijos adoptivos de la urbe que llegaron a ella por antojo de la vida.

Una urbe que promete ser cada día mejor.

Muchos han cuestionado la identidad de Mariel a partir de las transformaciones que han surgido con el de cursar de los años, pero la historia claramente deja ver una misma intención en defensa de los detalles primordiales de un municipio en constante desarrollo socio cultural.

Desde el palacio Rubens impresionante edificación hasta la ultima grúa de la Terminal de Contenedores forma parte de la identidad del pueblo por ser la cabecera municipal el principal núcleo poblacional del municipio. En tal sentido se trabaja en la reanimación de los parques del Consejo Popular Mariel y se transforma el malecón de la ciudad refiere Julio García Jefe del Consejo de la Administración Municipal.

Orgullo de ser marieleño.

Lidia Esther Aragón es una marieleña de 73 años, ella ama su ciudad y le dedica varias horas mientras teje y mira al mar.

 “Yo nací aquí en el pueblo en el reparto de “Las Yagrumas” y no sé que sería de mí el día que ya no pueda mirar la bahía que me proporciona tanta paz. De Mariel me encanta su gente, todos nos conocemos y nos saludamos aunque e pueblo ha crecido mucho, hay muchas personas nuevas, pero Mariel siempre fue un pueblo bonito y de mucha cultura, muy limpio, antes le llamaban Paraíso del Norte, imagínate si era bonito este pueblo”.

Y aunque no nació en Mariel Ángel Luis Balsinde lo encontré en el parque central leyendo el periódico, el es capitalino y desde la década del 60 vive en la Villa Azul, dice sentirse marieleño aun cuando sus raíces pertenezcan al capitalino barrio de Buena Vista en Playa.

“Yo siempre viví enamorado de este pueblo, las personas son muy naturales y sencillas, caminas por las calles y te sientes seguro, te sientas aquí en el parque y disfruta de los barcos entrando al puerto, de noche se ve muy bonita la terminal portuaria, muchas luces, y me siento muy orgulloso de vivir en el Mariel”.

Pintoresca es su geografía que resplandece con la loma de La Vigía accidente natural que abraza al pueblo. Mariel posee una bahía de aguas profundas, en ella acontecieron importantes sucesos históricos, fue descubierta y explorada por Sebastián de Ocampo en 1508.

En ella se produjeron importantes conflictos de piratas y otros sucesos históricos que también marcaron pautas justo en el mismo lugar donde hoy se construye un importante polo para la inversión extranjera.

René Graveran dijó sentirse orgulloso de ser marieleño.

 “Estoy orgulloso de ser marieleño, cuando miro al otro lado de la bahía desde el pueblo siento orgullo, son muchas cosas buenas las que están por venir en beneficio de nuestra urbe, quizás este solo sea un pretexto para dejar las puertas abiertas a otras celebraciones, espero que para el aniversario 220 muchos podamos ver lo que siempre hemos soñado para este pueblo, un Mariel distinto, de mucho desarrollo social y comercial, un pueblo pequeño pero grande por su historia.

Una tradición de siempre.

La buena ventura del 23 de junio cada año reúne nuevas razones para festejar, propuesto a convertirse en el día de la identidad marieleña la fecha reúne a creyentes y no creyentes a participar en la misa simbólica, las campanas anuncia el comienzo de una celebración que trasciende más allá de la hipótesis de los historiadores.

La urbe se transforma ya comienza a verse resultados positivos en sus parques y algunas fachadas, la Iglesia Parroquial Mayor también exhibe cambios alentadores tras acoger el mayor proceso de restauración que ha tenido desde su apertura en 1830.

El licenciado Edel Mayor Bersach Historiador de Mariel es un defensor de las costumbres y tradiciones del pueblo. “El 23 de junio proponemos que sea el día de la identidad marieleña en saludo a la celebración de la primera misa.

Este año hemos querido simbólicamente recordar la efeméride con los niños de la escuela primaria Playa Girón que dramatizarán aquel suceso relevante para las diferentes generaciones de marieleños. Pretendemos que la tradición se mantenga y perdure como homenaje de las nuevas generaciones al pasado histórico de Mariel. Podemos hacer grandes cosas por nuestro Mariel con pocos recursos y eso es lo que proponemos con la creación del día de la identidad marieleña”.