Decidir qué estudiar, es uno de los pasos más importantes en nuestra vida; una vez escogido el camino, es imposible no pensar con visión a futuro.
Yaimary Hernández inició este curso escolar los estudios en Informática y afirma que “es una carrera interesante y con un perfil amplio de trabajo”. Mientras, Klester Duquesne, comenzó el segundo año de su formación como Operador de Actividades Portuarias. “Me llamó la atención y tiene perspectivas con el surgimiento de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), me encantaría trabajar vinculado a esta”.
Cada uno con sus aspiraciones, forman parte de los más de 900 pupilos que cursan estudios en el Instituto Politécnico Juan Manuel Castiñeiras, de Mariel. Más de 700 se forman como técnicos medios y de 150 como obreros calificados.
Pero, para que hoy estén esos estudiantes sentados en las aulas, es preciso haberlos demandado previamente. Qué sucede con este proceso, en qué medida los centros laborales contribuyen a la formación de los alumnos solicitados, dónde son ubicados una vez graduados…
Prácticas: garantía para el desempeño laboral
Tanto en la ubicación para el período de prácticas, como, finalmente, en la laboral, se han presentado dificultades, considera Zoe Arzuaga, la directora del politécnico.
“Las prácticas son esenciales en la formación docente educativa. No nos ha resultado fácil, en todos los casos, incorporar a los estudiantes en los centros para efectuarlas”.
En el momento de nuestra visita a la institución estudiantil, una situación preocupante era la ubicación de los 51 operadores portuarios (obreros calificados) graduados del pasado curso escolar, quienes realizaron las prácticas en la Sucursal de Operaciones Portuarias del Mariel.
“Fueron demandados por el Ministerio del Transporte. No alcanzan la mayoría de edad -y aunque en el Código de Trabajo se plantea como proceder en ese caso-, debido a que las operaciones que se emprenden en el puerto son riesgosas, consideraron que no estaban aptos para asumirlas”, asevera Arzuaga.
Durante la realización del presente trabajo se iniciaron gestiones a fin de darle solución a este asunto. “Se abrió la posibilidad de ubicar en la UEB Zona de Actividades Logísticas Mariel, a quienes resulten aceptados por este centro”, informó Diana Rosa Álvarez, quien está al frente de la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social.
También, personal de la referida sucursal visitó por esos días la escuela, y plantearon la posibilidad de hacer una selección de algunos graduados. Actualmente 27 estudiantes de esta especialidad se encuentran en segundo año; en el presente curso escolar no se abrió la carrera.
“El mayor problema, no se presenta generalmente con la ubicación laboral luego de ser solicitados, sino con la realización de la demanda que no es la más idónea”, asegura Álvarez.
No obstante, el pasado 2 de septiembre, también era tarea pendiente “la ubicación de otros 70 obreros calificados del territorio, para lo cual hacemos gestiones; es mayor la disponibilidad que la demanda”, acota.
¿Qué sucede con este proceso?
Según Maira Godoy, quien está al frente de la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, “la demanda de la fuerza de trabajo calificada se forma a partir de las necesidades del territorio. Al constituirse Artemisa presentamos serias dificultades con este tema, era insuficiente la realizada”.
“Ha de hacerse teniendo en cuenta las plantillas aprobadas, las personas en edad de jubilación, las perspectivas de inversiones, las mujeres en edad fértil, entre otros aspectos; se ha de realizar un análisis integral de la situación de la fuerza de trabajo a fin de prepararla…Esta se certifica, es decir, el organismo que la hace debe asumir al profesional”, plantea Godoy.
“El proceso de actualización de la demanda para el período 2016–2024 arrojó, 23 291 (más de 11 500, 10 600 y 1 100 para el nivel superior, técnicos medios, y obreros calificados para el sector estatal, respectivamente; esta última aún no es la apropiada). En relación a la etapa anterior (2015 – 2023), esta es superior en más de 1 500”, agrega la directiva.
Además, fueron solicitados, alrededor de 3 200 obreros calificados para la actividad por cuenta propia y las nuevas formas de gestión.
Aún por solucionar
“El problema aún no está resuelto en muchas empresas, pasamos trabajo con la Agricultura, que sin embargo, es de las que más necesidades tiene; había dificultades con Transporte y hubo una respuesta. No obstante, a partir de las características de la provincia, todavía no es la requerida”, insiste Godoy. Salud, Educación y Deporte, se encuentran entre los que más solicitan.
Rachel Yanes, jefa del departamento de empleo y fuerza de trabajo calificada, de esta dirección, asegura que “las empresas no tienen bien claro la necesidad de hacer una buena demanda, esperan a tener una plaza vacante.
La formación de técnicos medios se hace ciento por ciento contra una demanda, mientras la de obreros calificados es con o sin esta (en el último caso, se forma acorde a las necesidades que plantean los Consejos de la Administración Municipales para trabajadores por cuenta propia o las nuevas formas de gestión).
Y una vez formados los jóvenes, qué sucede. “Alrededor de un 70 por ciento de los técnicos medios van al lugar que los solicitó, los otros se ubican en otros sitios. De los obreros calificados son muy pocos, pues la mayoría no tiene ubicación, y los restantes no quieren seguir el oficio”, sostiene Yanes.
Hasta el pasado 28 de agosto, del curso escolar 2014 – 2015, había 451 obreros calificados sin ubicación, de 1 608.
Entre las especialidades de mayor incidencia sobresalían Belleza, Operador de Actividades Portuarias y Elaboración de alimentos. Mientras los municipios más afectados eran Bahía Honda, San Cristóbal (ambos son generalmente los que más dificultades presentan), San Antonio de los Baños, Mariel y Bauta.
Por otra parte, del curso escolar 2013- 2014 aún quedaban 34 obreros calificados de Bahía Honda en la misma situación, fundamentalmente de Agropecuaria, Elaboración de alimentos, Tornería, e Instalaciones hidráulicas. “Se le han hecho ofertas de trabajo (ya sea de su especialidad o no), pero no han aceptado”, comenta Yoarys Encinosa, es¬pecialista B en gestión de los re-cursos hu¬manos, de la referida Dirección Provincial.
A pesar de los avances, es necesario seguir…
“Independientemente de que es necesario seguir trabajando, hemos tenido algunos avances en este tema. Cuando iniciamos como provincia se nos hizo una demanda de 771 técnicos medios, incluyendo las carreras pedagógicas”, plantea Maydé Barrios, jefa del departamento de la Enseñanza Técnico Profesional (ETP), de la Dirección Provincial de Educación.
“Paulatinamente fue incrementándose. Y ahora, en este curso ha habido un ascenso a aproximadamente 1 706 técnicos medios (alrededor de más de 400 respecto a la etapa anterior)”.
Había especialidades que la matrícula solo representaba un grupo a nivel provincial (como Informática, Contabilidad, Gestión del Capital Humano, Construcción Civil, Forestal), y ahora hay dos y hasta tres. “Este curso, por ejemplo, se retomaron algunas especialidades”, afirma Barrios.
La formación de la fuerza de trabajo calificada es un asunto de suma importancia. Para que esta se prepare a tiempo y acorde a lo previsto se precisa pensar en el desarrollo económico y social que se avecina en el área (al cual no podemos estar de espaldas), aunar fuerzas mediante el trabajo conjunto de los organismos competentes en esta materia, velar por lo establecido, dedicarle tiempo a este asunto… a fin que se hagan realidad los sueños por cumplir de quienes hoy, desde diferentes enseñanzas, se encuentran en las aulas.