En Las Terrazas se gestiona el futuro

"Cuba no es sólo sol y playa. Es mucho más que eso. Es historia, naturaleza, leyenda, un peculiar sentido de vivir. Un destino para cada deseo".(Osmany Cienfuegos Gorriarán, Octubre de 1994)
Los niños juegan su corretear aventurero escondiéndose entre las montes de majagua que lo protegen. Nadan en los ríos que lo fertilizan. Llevan el olor a hierba fresca de sus jardines. Y alumbran sus caminos mañaneros que dirigen a la escuela con aquel sol que calienta los lagos y seca las gotas de rocío.
Ambicioso como sus niños, poético por su naturaleza, y sobre todo real, es el proyecto Comunidad Las Terrazas fundado el 28 de febrero de 1971. Cuentan que los trabajos de construcción de ese sueño habían comenzado cuatro años antes de dicha fecha, como parte de un proyecto de terraceo para evitar la erosión de los suelos de la región.
Además, dicen los pobladores que lo primero que se le pidió a la Revolución, que hasta allí llegaba con un ejército de ingenieros y buldóceres, fue una escuela para los más pequeños y un policlínico para los enfermos. Pero la cosa no quedó ahí. Cumpliendo con los primeros guajiros, hoy existe una Posta Médica con todos los servicios necesarios para las generalidades, clínica estomatológica, laboratorio y farmacia. Además de la Escuela República Oriental del Uruguay, donde cada día se gestiona el futuro. Cantera donde hay Primaria, Secundaria y Escuela de Oficios.
Por otra parte, en la actualidad ese paraíso verde de 5000 ha tiene tantas propuestas como cualquier ciudad en Cuba: la biblioteca Hector Sague, llena de luces, estantes y obras de arte, con más logros culturales que deficiencias constructivas; el cine Yagrumas, climatizado y equipado con la más alta tecnología cinematográfica; la Casa Club Comunitaria, escenario de disímiles actividades y fiestas; la cafetería El Almácigo, para degustar exquisita comida criolla; el Eco-restoran El Romero, caracterizado por la excelente variedad de platos y la rápida atención; y más reciente, el Aire Libre donde el café criollo tiene el olor de la húmeda tierra donde fue cultivado.
En 1994 llega el turismo como alternativa económica para sustentar el proyecto Comunidad Las Terrazas. Lo que fuera una necesidad del periodo especial se ha convertido en la principal fuente de empleo para los comunitarios. Además, la variedad de opciones turísticas y la posibilidad de un turismo de naturaleza y de aventura, le ha dado fama mundial.
El Complejo Las Terrazas recibió el reconocimiento Tomás Romay Chacón, concedido por la Sociedad Económica Amigos del País (SEAP), por ser ejemplo de una exitosa experiencia a favor del desarrollo sostenible y la planificación territorial del medio rural.
La comunidad, centro social de ese paradigmático proyecto, está enclavada, casi por casualidad, en el centro de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario, unas 25 mil hectáreas de bosques siempre-verdes y semidesiduos a disposición de los amantes del ecoturismo.
La administración de esa zona protegida está a cargo de la Estación Ecológica, en donde especialistas medioamientales realizan el cuidadoso estudio de los recursos naturales bióticos (seres vivos) y abióticos (cuevas, afloramientos rocosos, paisajes…).
Esas investigaciones tratan de interrelacionar sus temáticas con los valores históricos y culturales del área a fin de planificar y gestionar el desarrollo sistemático de la misma.
Dentro de esa maravilla se amontonan y esconden entre piedras, hojas secas y hierba fina los secretos del guajiro más natural que fuera el cantor Fernando Borrego Linares, conocido más allá de nuestras fronteras como Polo Montañés. Los desamores, heroicidades y penas del trovador fueron hechos canción al calor del horno de carbón y con la música de los sinsontes del lugar.
La comunidad Las Terrazas es el primer Ecomuseo de Cuba. Representa un caso singular, no sólo por sus valores arquitectónicos, y paisajísticos, sino por el adecuado diálogo entre la naturaleza y la infraestructura donde sobrevive el hombre. Quizás su mejor logro sea haber mantenido por más de cuatro décadas la integridad e identidad y haberla enriquecido a lo largo de su evolución y desarrollo.




