Agricultura en tránsito a la recuperación
Tras un enero lluvioso, mucho más que de costumbre, el campesino güireño Ricardo Leal continúa fiel a su premisa de sembrar para garantizar su sustento y aportar a la alimentación de sus coterráneos. Él, junto a otros muchos, sufrió las consecuencias de las lluvias del primer mes del año: perdió plantaciones de frijol, tomate y cebolla.
Según Pablo Orlando Pérez, presidente de la CCS Frank País, en Güira de Melena, a la cual pertenecen las tierras de Leal, como consecuencia de las malas condiciones climáticas resultaron dañadas, principalmente, áreas de tomate, ajo y frijol. “Teníamos frijoles cosechados que no se pudieron trillar y germinaron en las vainas. Además, cosechamos boniato con afectaciones de pudrición seca.”
Como solemos decir, ni cortos ni perezosos, los productores güireños demuelen campos, aunque no sin dolor, preparan tierras y, como en la CPA Niceto Pérez, rescatan el frijol castigado por el mal tiempo.
Omar Barroso, presidente de esta cooperativa, refirió que no han perdido tiempo. “Preparamos tierras para sembrar yuca, boniato y maíz. Hemos recibido gradas, arados, chapeadoras y esperamos 10 tractores nuevos lo cual incidirá de manera positiva en la recuperación.”
De acuerdo con el presidente de la CCS Frank País, la estrategia de la unidad consiste en sembrar hortalizas que se adapten a la primavera como el pepino, calabaza, habichuela, melón y cebollino. Prevén sembrar tomate con destino a la mini industria, la cual ha cumplido un rol esencial en el procesamiento de las producciones afectadas.
Optimismo ante el mal tiempo
Recientemente, José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros convocó a los artemsieños a incrementar las producciones como vía principal para disminuir los precios de los alimentos del agro y garantizar el suministro a la capital.
Días después, José Antonio Valeriano Fariñas, miembro del Comité Central y primer secretario del Comité Provincial del Partido, durante un encuentro con las principales autoridades del sistema de la agricultura en el territorio, insistió en la necesidad de aprovechar las tierras y sembrar de manera planificada para lograr la necesaria diversificación de las producciones.
De acuerdo con Florencio Roque, jefe de producción de la dirección provincial de la agricultura, la recuperación del sector inició según mejoraban las condiciones climáticas. “A nivel de provincial priorizaremos la siembra escalonada de cultivos de ciclo corto como boniato y yuca, haremos una siembra extensiva de calabaza. Como estrategia se proyecta la utilización d evitroplantas para recuperar la malanga y el plátano, y se activarán las casas de cultivo tapado y la siembra en bandeja para obtener semillas de calidad.”
También se potenciarán a las provincias de Mayabeque y Artemisa con la mayor cantidad de protección fitosanitaria y de fertilizantes por la incidencia que tienen en la alimentación de la capital, agregó.
Las empresas agropecuarias asumen medidas de carácter fitosanitario, aunque han de accionar para evitar los encharcamientos, utilizar de forma racional los plaguicidas, incrementar la producción de medios biológicos y su utilización en los diferentes cultivos, así como mantenerse informadas sobre el tiempo y la aparición de agentes nocivos.
Para la campaña de primavera 2016, el Grupo Empresarial Agropecuario y Forestal (GEAF) de Artemisa planificó la siembra de 12 mil 728,8 hectáreas, unas 1 400 hectáreas más que la misma campaña de 2015.
El territorio concluyó la contratación para el presente año. Según precisiones de Florencio Roque, jefe de producción de la dirección provincial de la agricultura, entre viandas, hortalizas, cítricos, granos y frutas, debe producir 397 189 toneladas de las cuelas contrató el 80 por ciento, es decir, 317 744 toneladas.
El campesino Joel Capote, de la CCS Antero Regalado, de Güira de Melena, Omar Barroso y Pablo Orlando Pérez, presidentes de la CPA Niceto Pérez y CCS Frank País, respectivamente, del mismo municipio, estiman como positivo el actual sistema de comercialización. No obstante, para Pérez, resulta necesario el control estatal de las producciones y sus destinos para que los precios bajen.
Al mal tiempo y a sus consecuencias se enfrentan la voluntad y el optimismo de nuestros campesinos. Y de esa manera la agricultura artemiseña recobra poco a poco su esplendor.




