Sustento de un batey

Artemisa,Cuba-En el batey del antiguo central José Martí, en San Cristóbal, no se escucha, desde 2006, el pitazo que indica el comienzo o final de la zafra. La reestructuración de la industria azucarera cubana  puso fin a una tradición cuyo origen se remonta a 1920, cuando el ingenio, con el nombre del municipio, realizó su zafra de prueba.

Fue un duro golpe para los lugareños, aunque el central no murió y venció el optimismo. La vida allí continuó, ahora con nuevas perspectivas que vinculan a varias generaciones de trabajadores. No produce azúcar, sino una gama de productos los cuales se comercializan en el propio batey y   las provincias occidentales. Igual de significativo: aún lo llaman central Martí.

Entre veteranos y jóvenes
La UEB Producciones Diversificadas, de la Empresa Agropecuaria de San Cristóbal, creada hace unos cuatro años, devino idea acertadísima al generar numerosos puestos de trabajo para los residentes en el Martí, aprovechar diferentes instalaciones del antiguo central y, en consecuencia, evitar  el deterioro del inmueble y la pérdida de un fragmento de la historia local.
Yailer Pérez trabajaba en la UEB de Comercio y Gastronomía como especialista, quedó disponible y hace unos nueve meses labora el área de producciones químicas. “Somos ocho obreros muy unidos y no tenemos funciones específicas. Hacemos de todo. Cobramos por resultados y el salario promedio está alrededor de los 1 800 pesos”.
Pedro L. González y Miguel A. Llanes, de 22 años, de la mencionada área, José A. Flores, de 23 y técnico de la fábrica de pienso criollo, forman parte de los cerca de 50 jóvenes que integran la plantilla de 124 trabajadores de la UEB. De acuerdo con Roberto Melendez, director de unidad, integran un colectivo muy disciplinado y entusiasta.

UEB consolidada
El año en curso clasifica como etapa de consolidación pues la UEB estabilizó la producción de pienso en la cual laboran varios jóvenes,  inició la prestación de servicios el taller de maquinado y avanza el mejoramiento de las condiciones de trabajo en el área de comercialización.
Según Melendez, poseen un plan mensual de 258 toneladas de pienso para alimento de los terneros bajo cría estabulada en  unidades de empresa agropecuaria sancristobalense y entidades del Minagri en la provincia. “Además, un equipo asume la comercialización con el sector turístico de productos agropecuarios e industriales como puré de tomate y vinagre”.
Entre los logros del año destaca la recuperación del taller de maquinado, la cual incluyó la instalación y maquinaria, destacó el director. “Nos permite brindar servicio de tornería, soldadura y reparaciones a personas del batey, el municipio, la Empresa y la UEB, necesario para la sostenibilidad de nuestras producciones”.  
La UEB es muy popular por el sirope, el refresco gaseado y los dulces que allí elaboran y comercializan a precios muy atractivos, por tal razón se prevé climatizar el local de comercialización de estos últimos e incrementar el número de tártaras, algo que agradecen Odalis Garcel y Marianela González, encargadas de su elaboración.
Unidad y disciplina caracterizan al colectivo de la UEB, el cual superó en más de un millón y medio de pesos las ventas previstas en 2015. Este año los números demuestran crecimiento sostenido pues al cierre de mayo, de un plan de producción de 2 514 500 pesos logró 4 790 700.
¿Fue una solución acertada? No hay dudas. De hecho, sus producciones también tributan a los azucareros. El batey del José Martí mantiene buena salud, no olvida su pasado y escribe nuevas historias que recordarán las generaciones por venir.