Ciro Redondo: recuerdos de la primera etapa de vida

Ciro Redondo

Artemisa,Cuba.- Entre los 28 jóvenes que partieron junto a Fidel para las acciones del 26 de julio, estuvo Ciro Redondo García, expedicionario del Yate Granma y fundador del Ejército Rebelde, quien cayó combatiendo en pleno corazón de la Sierra Maestra.

Sergio Redondo García, su hermano trae al presente recuerdos de la primera etapa de vida de Ciro en el barrio La Matilde en la ciudad capital.
“Cuando el 26 de julio yo tenía 10 años, pues nací en 1943 y entonces vi que mi hermano era de todos nosotros el más entusiasta, gentil y conversador.
Después comenzó a trabajar en la casa cabrera, que así se le llamaba a un negocio que había en Artemisa y más tarde le pidió a mi madre que le prestar una carro que había en casa, que era del año 1949, alegando que él quería trabajar de comisionista y así lo hizo. Comenzó a trabajar y cogió un cuarto en la casa y entonces le montó al lugar unos entrepaños para, según él, ir guardando la mercancía en ese lugar”.
Sergio recuerda que en su casa se reunían junto a su hermano Ciro Redondo García, otros jóvenes involucrados también en el movimiento 26 de julio.
“Debajo de una mata de mamey que había en el patio de la casa, se reunía Julito Díaz, por ciento este muchacho vivía pegado, también venía Ramiro Valdés Menéndez, ahora Comandante de la Revolución, venía además Marcos Martí y otros más, que incluso nosotros ni los conocíamos, pues al parecer todos estaban en los preparativos para el asalto al Moncada con Fidel al frente.
Después se descubre que realmente ellos estaban organizando los preparativos para partir a Santiago de Cuba y así fue, porque poquito tiempo después fue el ataque a la fortaleza militar.
Nunca olvidaré que en la cárcel de boniato una muchacha nos manda más tarde una carta explicándonos que mi hermano Ciro estaba allí y que estaba vivo,  que ella le estaba dando comida.
Esa mujer era hija de algún abogado o fiscal allí y por supuesto tenía acceso dentro de la prisión, de ahí la posibilidad de poderlo ayudar en todo momento”.   
Ciro Redondo García, era un joven carismático, responsable y firme en sus ideas, confiesa su hermano Sergio.
“Realmente él era muy activo, era multifacético, pues lo mismo empinaba un papalote, que jugaba pelota, que iba a la playa, y cuando vino en el Granma fue uno de los que quedó vivo y se alzó en la Sierra, hasta que lo matan con grado de capitán y el Che lo asciendo después por sus méritos a Comandante, creo que el tercero con ese grado en la Sierra dada sus cualidades”.