Nuestra cultura sigue fiel a Fidel

A Fidel se le recuerda en cada espacio donde su obra ve los frutos de todas las batallas que libró a favor de nuestro pueblo. El Fidel de los niños, de los ancianos, del deporte y la cultura; el Fidel defensor de los derechos y vocero de los oprimidos, el más venerado por los niños y el que siempre tenía una sonrisa de aliento para cada cubano.

El sector de cultura se vio beneficiado con su incondicional apoyo, la preservación del talento de cada artista, su deleite al escuchar las canciones de nuestro pentagrama en las voces de aquellos que le impregnaban a cada acorde su patriotismo, las miles de ocasiones en que tanto la danza como el canto buscaron su complicidad para brindar lo mejor de si mismos a un pueblo que lo agradecía.
Desde Candelaria, el sector artístico le rinde homenaje perpetuo en cada presentación; la casa de cultura Enrique Jorrín fue escenario de los miles de candelarienses que acudieron a brindarle el último adiós a quien fuera faro y guía de la libertad. Nunca este umbral de las artes recibió a tantos cubanos como en esa ocasión cuando las lágrimas y las flores depositadas frente a su imagen decían más que mil palabras en aquel momento de intenso dolor
Hoy la cultura se levanta más fuerte que nunca, esta vez con el compromiso de continuar perpetuando las ideas de nuestro comandante, preservando nuestras raíces culturales, las mismas tradiciones que nos legara el líder de nuestra revolución y las voces se levantan hoy más que nunca para que desde donde el esté escuche a este pueblo que lo recuerda, lo añora y le sigue siendo fiel hasta el final.