El sector de la salud se crece a pesar del Bloqueo

El brutal y despiadado cerco económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos hace más de 5 décadas y recrudecido en los últimos años, refuerza el entramado de medidas y leyes  extraterritoriales e injerencistas, dirigidas a destruir la revolución cubana.

Los daños a la economía y las condiciones de vida de la población derivados de esta política hostil  son sensibles en sectores claves como la salud, donde las afectaciones están cuantificadas en millones de dólares, cifra que no valora el dolor y sufrimiento de los seres humanos.

Edison González Paneque, por ejemplo  pequeño  que padece de Hipertensión Pulmonar, Hipo calcemia Primaria y Hosteogénesis Imperfecta o Síndrome de Huesos de Cristal, permanece acoplado a un equipo de ventilación mecánica,  hace ya 6 años  en la unidad de cuidados intensivos pediátricos del hospital general docente Comandante Pinares  municipio San Cristóbal y donde se encuentran también Fabián Valles González y Ariel Roberto Carballo Hernández  de 2 año y 11 meses de nacidos, debido a la imposibilidad de respirar por sí solos y necesitados de esta tecnología de difícil acceso  para el sistema de salud cubano, debido a las restricciones que establece el bloqueo, pero sin embargo de vital importancia para la vida de estos infantes.

Sin dejar de mencionar la carencia de medicamentos antiepilépticos que hoy enfrenta el país, para el tratamiento de niños con parálisis cerebral y  síndrome epiléptico.

Otro ejemplo palpable lo constituye la técnica de rehúso de dializadores en la sala de hemodiálisis de esta unidad asistencial, insumo que Cuba se ve obligada adquirir a través de  terceros países, pero que gracias a las innovaciones e inventivas de este personal especializado reporta un ahorro de 130 000.00 dólares anuales.

Hoy, a pesar de las leyes genocidas impuestas por el gobierno norteamericano, el sector de la salud se crece y  se abre paso en la formación del capital humano,  esos que a medio siglo de injustas restricciones  no han cesado en la misión de salvar vidas, tanto dentro como fuera del país.