Lactar, una gratificación de la mujer.

La semana mundial de la Lactancia Materna se celebra del 1 al 7 de agosto, en más de 120 países, con el fin de  promover y respaldar  este acto fisiológico e instintivo. El primer año de vida, es la etapa de crecimiento y desarrollo más rápido, por ello  es importante proporcionarle al niño una alimentación suficiente y adecuada.

La primera  alimentación del ser humano se basa  en la leche materna,luego se complementa  con otras provisiones, para satisfacer las  necesidades nutritivas y lograr  un crecimiento y desarrollo saludables.

Después  del parto debe comenzar la lactancia, con carácter exclusivo hasta el sexto mes de vida y a libre demanda.La leche materna proporciona todos los nutrientes, vitaminas y minerales que un bebé requiere para el crecimiento durante los primeros meses de vida. Contiene aminoácidos, necesarios en el  desarrollo del cerebro,pero también  posee anticuerpos y otros componentes inmunológicos de la madre que ayudan a proteger al hijo contra  infecciones y enfermedades.

El contacto directo  de la piel de la madre con la piel del bebé, en una etapa temprana, unido   a la  lactancia materna frecuente  y sin restricciones, estimula la  producción continua de leche y  aumentan las posibilidades del éxito de la lactación.

Por otro lado la  lactancia materna también contribuye a la salud de la mamá porque favorece  la reducción de riesgos de cáncer de mama, de útero y de ovario. El acto de amamantar estrecha  los vínculos de amor entre madre e hijo, a la vez que  les brinda tranquilidad a las féminas porque los niños se enferman menos.

 En Cuba, la lactancia materna exclusiva, tal como plantea el Plan de Acción de la Cumbre Mundial a Favor de la Infancia, constituye una  prioridad para mantener  la tendencia descendente de la mortalidad en el niño menor de 5 años.

La leche materna es un  alimento ecológico, que no requiere  fabricación, envase  ni transporte. Esto supone un ahorro de energía al mismo tiempo que se evita la contaminación del medio ambiente.

Lactar a un niño, es gratificante para la  mujer, al saber que el  proceso de alimentación natural es  superior   a las demás formas de nutrición, cualesquiera que sean las condiciones socioeconómicas, culturales o dietéticas de los lactantes.

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