Ir a Indice
Hijo:    
  Espantado de todo, me refugio en ti.
     
Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida
futura, en la utilidad de la virtud, y en ti.
Si alguien te dice que estas páginas se parecen a
otras páginas, diles que te amo demasiado para pro-
fanarte así. Tal como aquí te pinto, tal te han visto
mis ojos. Con esos arreos de gala te me has apare-
cido. Cuando he cesado de verte en una forma, he
cesado de pintarte. Esos riachuelos han pasado por
mi corazón.
  ¡Lleguen al tuyo!
 

Ir a Portada
Todos los derechos reservados a
Radio Artemisa
Envíe su comentario aquí
Ir a Indice Subir