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José Martí

“Porque una vez más se ha probado que se puede sacar de un lugar del cuerpo un trozo de carne viva y ponerla en otro”.

“Por regla general, el hombre desde la adolescencia, hasta que empieza ha declinar la vida, debe habituarse a tener la cabeza descubierta en el interior de las casas. La costumbre contraria, esto es, el tener siempre abrigada la cabeza, da origen a las calvas prematuras y predispone a catarros y otras inflamaciones de la mucosa”.

“Se usan con éxito los baños de mar para ciertas enfermedades de los ojos; y el éxito se aplica, ya por la influencia restauradora y antianémica que el baño de mar ejerce en la salud general, vigorizando el tono del sistema, ya porque el agua de mar, y la misma atmósfera marina tiene una acción local irritante peligrosa para los que sufren alguna enfermedad aguda, pero benévola para los que padecen de alguna inflamación crónica o indolente”.

“Los nervios son avaros de oxígeno, y viven mal donde no lo hay, y donde lo hay se vigorizan. La prescripción segunda ordena que se coman abundantemente manjares nutritivos y bien cocinados, porque no hay cosa que acalle a los nervios como darles carne, ni hay nada que los predisponga y disguste como darles vegetales, a los que somos nosotros por cierto sobradamente aficionados. Y ordena la tercera prescripción que se haga suficiente ejercicio físico al aire libre”.

“El trabajo corporal o un largo peso acallan los nervios excitados que nos ponen a las veces trémulos y descontentos, y airados de la tierra y de nosotros mismos, e incapaces en algunos momentos de fijar nuestras ideas sobre el asunto más trivial”.

“Con menjurjes de yerbas, cuyo secreto no quiere entregar a los hombres blancos, curan las mordeduras de las víboras los indios hondureños”.

“Gran creadora de sí misma es la naturaleza, cuando sale vida de esas casas sombrías y húmedas donde la enervante atmósfera vicia la sangre y encona las heridas de los que en vano con apostólico amor y rara ciencia asiste al médico. Los médicos deberían tener siempre llenas de besos las manos”.

“En el mundo se ha de vivir como viven los médicos en los hospitales”.

“La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave: la higiene es la verdadera medicina”.


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