
“¡El que se
somete a aprobación o censura de los necios!”
“El necio desdeña
la riqueza pública; o pretende mantener la riqueza de unos
sobre la miseria de los más. La guerra se ha de hacer para
acabar, de un tajo con esta inquietud”.
“Es
de uso entre los necios tener en poco las cosas grandes. Si no
es suya la virtud, ni la virtud les parece. Creen que debajo de
su plastrón se esconde la llave del mundo. Llevan el mundo
en sí, que empieza en su cuna y acabará en su tumba,
y niegan, con sincera imbecilidad, que sea cierta la guerra o
el amor, o el desinterés o el heroísmo, o todo lo
que ellos no sean, sobre todo si les desarregla su plastrón”.