
“El pensamiento obra
sin la voluntad de pensar”.
“... el pensamiento
desolado, por conservar su dignidad y justicia, acude a una distracción
nueva y violenta, que le cambie el rumbo y lo salve del encono.-Y
he aquí una inmortalidad relativa que ayuda a la moral
suprema”.
“El sueño
mental madura los pensamientos para que den todo su aroma, no
deben ser perturbados en su hora de sueño que es su hora
fecunda”.
“¿Por qué
no han de decirse los pensamientos como ocurren en la mente?”
“Agólpanse
los pensamientos cuando el espacio para contenerlos se ha agotado”.
“El limpio pensamiento
ha menester de una atmósfera limpia: siéntense el
espíritu delicado mal con todo lo que en sí lleva
grosería de forma o concepción”.
“Debe desenvolverse
hábilmente el pensamiento concebido con grandeza. La obra
bien pensada que no ha sido bien desarrollada, será, por
lo tanto, verdaderamente defectuosa”.
“Pécase con
el pensamiento”.
“El pensamiento
energético, como la luz que brilla en la oscuridad, ilumina
el espíritu de los tiempos y dota al fruto con una reproducción
valiosa y duradera del presente”.
“El pensamiento
poético vuela y brilla como una mariposa. ¿Habríamos
de cortarle las alas para acomodarlo en un verso?”
“El pensamiento
de un acto produce en los músculos el mismo estremecimiento
que el acto mismo”.
“La generosidad
del lenguaje invita a la grandiosidad del pensamiento”.
“Si el pensamiento
no va a la pluma, sino al aire, es porque no gusta de manos, sino
de alas”.
“... no saben que
cada pensamiento es un dolor de la mente, y lumbre que se enciende
con olio de la propia vida, y cúspide de monte?”
“... sienta mal
al pensamiento toda ficción y freno”.
“La flor del pensamiento
es la poesía, y lo nuevo del mundo”.
“¡Quién
pudiera fotografiar el pensamiento como se fotografía al
caballo en la carretera y al ave en el vuelo!”