
“Los hombres son
productos, expresiones, reflejos. Viven, en lo que coinciden con
su época o en lo que se diferencian marcadamente de ella;
lo que flota, les empuja y pervade; no es aire sólo lo
que les pesa sobre los hombros, sino pensamiento; esas son las
grandes bodas del hombre: sus bodas con la patria”.
“La inteligencia
se ha hecho para servir a la patria. Y la que no sirve para esto,
hasta que toda la justicia no sea cumplida, fustigada y echada
sea del cerco, como un perro ladrón”.
“¡Si no se
vive más que por la patria!”.
“Cuando se pierde
de vista la patria, es muy dulce hallar quien con su amabilidad
se empeña en recordarla”.
“Y no constituye
la tierra eso que llaman integridad de la patria. Patria es algo
más que opresión, algo más que pedazos de
terreno sin libertad y sin vida, algo más que derecho de
posesión a la fuerza. Patria es comunidad de intereses,
unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima
y consoladora de amores y esperanzas”.
“Arde la patria
perennemente en el espíritu de los hombres que ampara y
cobija: arde a las veces con luz lánguida; pero cuando
la encienden desventuras, viva y brilladora y hermosa es la luz.
Es lo que convencionalmente, se llama desgracia, elemento esencial
en el hombre: así son las catástrofes y los dolores
lazo bueno de ayuda y de unión”.
“... no hace bien
en vivir el que en la honra de paz ensangrienta y perturba la
patria”.
“Deben los talentos
tener confianza en sus fuerzas; que cuando la patria crea un hijo,
el hijo tiene el deber de mostrar todos sus adelantos, todas sus
obras, todas sus esperanzas a la patria”.
“Arbusto solitario
es el alma del hijo enamorado de la patria que lejos de su amada
sufre sin consuelo: manera de morirse, es ésta de vivir
alejado de la patria”.
“Cuando la patria
fiera se conmueve / nadie debe dormir, so pena de honra”.
“Pero este amor
de patria ha de ser enteramente puro, sin mezcla de interés
personal, activo, activo hasta el frenesí, hasta el sacrificio,
hasta la bandera, pero con una actividad de sacerdote, sin que
ella se manche nunca con el menor visto de ambición o celo”.
“La patria necesita
sacrificios. Es ara y no pedestal. Se la sirve, pero no se la
toma para servirse de ella”.
“... la patria se
cimenta sobre un único sostén: los hombres de pensamiento
propio”.
“Mejor sirve a la
patria quien le dice la verdad y la educa el gusto que el que
exagera el mérito de sus hombres famosos”.
“La patria nos persigue,
con las manos suplicantes: su dolor interrumpe el trabajo, enfría
la sonrisa, prohíbe el beso de amor, como si no tuviese
derecho a él lejos de la patria: una mortal tristeza y
un estado de cólera constante turban las mismas sagradas
relaciones de familia: ¡ni los hijos dan todo su aroma!
Aturdidos, confusos, impotentes, los que viven lejos de la patria
sólo tiene las fuerzas necesarias para servirla”.