
“Allí
donde se ha peleado menos, el carácter tendrá más
en desenvolverse, y los hombres han adquirido hábitos funestos:
donde se ha peleado más, y se han dado más aprisa:
se ha pasado por lo inevitable, y se está llegando antes
a lo inútil. Así dan mejor fruto los campos bien
regados”.
“De
tropezar constantemente unos en otros, llegan a ver el Universo
en las formas y aspecto del rival que les diputa el paso; y como
en todos los caminos de la vida se notan en el hombre esa cobarde
y feroz naturaleza que en unos pueblos lleva lidiar toros, en
otros gallos y perros y hombres mismos en otros, sucede que estimulan,
en vez de sofocar, esas peleas, y llegar hacer motivo de mayor
interés lo que cada caudillo dice o hace respecto a su
rival, que lo más vivo y urgente de la cosa pública”.
“¡Al
fin quien pelea de cara, vence!”
“No
todo ha de ser trompa épica y clarín de pelear”.
“Pelear
es una manera de triunfar. No hay más vencidos que los
que lo son por sí propios:-por su desidia, su malignidad
o su soberbia. Andar, es un modo de llegar”.