
“¡De veras
que hablan los hombres demasiado de peligros! ¡Espántense
otros de los riesgos sanos y naturales de la vida: nosotros no
nos espantaremos! Nace el guao en el campo del hombre laborioso,
y silba la serpiente desde sus agujeros escondidos, y brilla el
ojo de la lechuza en los campanarios; pero el Sol sigue alumbrando
los ámbitos del cielo y la verdad continúa incólume
su marcha por la tierra”.
“El peligro enciende
la sangre en los caminos, como en los campos de batalla la enciende
la pólvora. El accidente es el placer de los viajeros”.
“... en tiempos
de peligros, el pesar mayor es estar lejos de él”.
“El peligro es como
una investidura”.
“Los peligros no
se han de ver cuando se les tiene encima, sino cuando se los puede
evitar. Lo primero en política, es aclarar y prever”.
“... ¿conocer
los peligros, no es el primer paso ya para vencerlos?”