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José Martí

“Que la Revolución no sea el triunfo de un bando temible por glorioso, y por haber logrado sólo la gloria,- arrogante, ignorante, lleno de los vicios, odios y ambiciones nacidas de la guerra y exclusiva”.

“Las Revoluciones son como el café: han de hacerse con agua hirviendo”.

“Las revoluciones hermosas no tienen necesidad de los soldados”.

“Una Revolución es necesaria todavía: ¡la que no haga Presidente a su caudillo, la revolución contra todas las revoluciones: el levantamiento de todos los hombres pacíficos, una vez soldados, para que ni ellos ni nadie pueda verlo jamás!”

“Revolucionarios útiles, comprenden las revoluciones son estéril cuando no se fieman con la pluma en las escuelas y con el arado en los campos”.

“Revolucionar no es retardar”.

“No hay más que un modo de quitar derecho a la revolución: anticiparse a sus medidas: realizar aquello que ella promete que realizará; hurtarle sus pensamientos y aplicarlos desde el trono”.

“... que completemos la obra de la revolución con el espíritu heroico y evangélico con que la iniciaron nuestros padres, con todos, para el bien de todos”.

“No cabe la isla en un puño: ni las revoluciones son obra de joyería, que salen a hora fija, con todo sus tronos y lustres, del toque de joyero”.

“Las revoluciones arrollan a los que no la saben prever, y ponen a su cabeza a los que han contribuido a salvarla”.

“El servicio de la revolución de la libertad puede lavar la culpa de la riqueza, acumulada con el fruto de la esclavitud”.

“... la obra de la revolución tiene horribles sorpresas”.

“Quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la revolución”.

“La justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho: eso es la revolución”.

“Las revoluciones, por muy individuales que parezcan, son obra de muchas voluntades”.


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