
“Miserable
es quien escala la mansión ajena, espía la salida
del dueño, y róbale a hurtadillas lo que le es más
caro”.
“Los
que no pueden ocultar el robo no deben robarle a los grandes maestros”.
“¡Como
si no fuera cómplice del robo el que cuelga una cortina
de tisú a la entrada de madriguera de ladrones!”
“¡Negociar,
no quiere decir robar!”
“Usar
de lo que no se paga es modo claro de robo”.
“...
emplear en nuestro beneficio exclusivo lo que no es nuestro, es
un robo. La cultura, por lo que el talento brilla, tampoco es
nuestra por entero, ni podemos disponer de la humanidad, a quien
heredamos. Es un ladrón el hombre egoísta. Es un
ladrón el político interesado”.