
“La
relación entre los mismos afligidos disminuye la aflicción.
La soledad nos abruma, y cuando hallamos un hermano de la pena
ya no estamos solos”.
“La
casta soledad, madre del verso”.
“Tampoco
se quiere estar solo cuando se va a entrar en un viaje: tampoco,
cuando se está en las cercanías de la boda. Es lo
desconocido, y se le teme. Se busca la compañía
de los que nos aman”.
“¡Luego
no está solo el que está solo! ¡Luego las
almas honradas se entienden sin hablarse, y se aprietan para resistir,
y vencerán al cabo!”